PROGRAMA launiversidadnecesaria
ENRIQUE LÓPEZ • ELECCIONES RECTOR 2004
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Enrique López
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Somos ULE
Bitácora

PROGRAMA
Índice completo
Los medios
ÁREAS DE INTERVENCIÓN
Gestión económica y presupuestaria
Tecnologías de la Información y la Comunicación
Gestión medioambiental y desarrollo sostenible. Hacia un modelo bi-campus. Domoética
La planificación del campus de Vegazana
Actuaciones en el Campus del Bierzo
Modelo de gestión y organización


Gestión Económica y Presupuestaria


Si es cierto que la creciente subfinanciación de las universidades europeas, en relación con las norteamericanas, merma su capacidad para retener y atraer a los mejores talentos y reforzar la excelencia de sus actividades de investigación y enseñanza
(Comisión Europea, COM(2003) 58 final; pág. 13), esto es mucho más cierto para las universidades españolas y la ULE en particular, donde los ratios de inversión pública en relación con el PIB se sitúa en niveles insuficientes (informe CRUE 2002. Información académica, productiva y financiera de las Universidades españolas).

Una universidad de calidad exige disponer de recursos económicos en cuantía suficiente, así como de una evaluación transparente de la gestión realizada con dichos recursos y de un adecuado control de legalidad de los gastos realizados.

No se puede pretender alcanzar objetivos de excelencia de las universidades punteras a nivel internacional, cuando nuestros presupuestos son entre cinco y diez veces inferiores a los suyos. Tenemos la obligación de hacer llegar a la sociedad y a sus representantes políticos, claramente, esta demanda de financiación pública suficiente, que nos permita afrontar en mejores condiciones los retos planteados tanto con la integración en el Espacio Europeo de la Educación Superior y la Europa del Conocimiento como por el desarrollo de la sociedad del conocimiento, donde para poder participar en ella se requiere una buena financiación, una apuesta clara y decidida por invertir en su futuro y sin Universidad no hay futuro.

Un programa de gobierno para la Universidad de León encaminado sobre todo al logro de un modelo de calidad pasa, indefectiblemente, por el diseño y aplicación de una política presupuestaria distinta a la que hasta ahora viene desarrollándose. Cierto es que el margen de maniobra resulta siempre estrecho y el de autonomía universitaria es un concepto que necesariamente queda devaluado al depender en un alto porcentaje de las transferencias de las administraciones públicas, en particular de la Junta de Castilla y León. Pero lo que sí puede hacer la Universidad, su Consejo Social y su Consejo de Gobierno es tratar de incrementar los ingresos y minimizar los gastos, además de fijar una asignación distinta de las prioridades presupuestarias.

En relación al necesario incremento de los ingresos, cabe señalar que la ULE sigue presentando carencias importantes en lo que se refiere a su financiación. En este sentido, consideramos razonable que se elabore una Ley de Financiación de las Universidades Públicas de la Junta de Castilla y León, a través de la cual se aporte financiación pública suficiente, que nos permita afrontar en mejores condiciones los retos planteados con la integración en el Espacio Europeo de Educación Superior y la Europa del Conocimiento.

En un ambiente de máxima colaboración y búsqueda de consenso, esta candidatura concertará con la Junta de Castilla y León un modelo de financiación distinto al actual, que ha de concretarse en la puesta en marcha de una Ley de Financiación justa y rigurosa, que fije un sistema de reparto entre Universidades que garantice la homologación efectiva de las mismas en el futuro. Esta iniciativa se orientará a establecer un marco financiero plurianual que permita financiar de forma estable, a corto, medio y largo plazo, las actividades de la ULE de acuerdo a fórmulas de corresponsabilidad con la Administración autonómica. La mejora en la calidad docente, investigadora y de prestación de servicios, así como la implantación del sistema de créditos ECTS, tienen que llevar necesariamente a un incremento de la financiación para la institución pública “Universidad de León”.

En este marco en el que se ha de llevar a cabo una negociación con la Junta de Castilla y León para alcanzar la dotación suficiente de recursos para la ULE, proponemos que en dicha Ley deberían materializarse como elementos coordinados los siguientes aspectos:

1. Un Plan Marco de Plantillas, con apartados diferenciados para el profesorado y el PAS, contemplándose en él las necesidades derivadas de la docencia (tanto de las titulaciones implantadas como de las que se propongan), y las derivadas de la promoción, formación y estabilidad en ambos colectivos.
2. Un Plan de Implantación de Nuevas Titulaciones y de Reforma, en su caso, de las Actuales.
3. Un Plan de Inversiones Universitarias, en el que se incluyan los edificios e infraestructuras de alto coste, aprovechando lo mucho y bueno que se puede recoger del que actualmente finaliza.
4. Un Sistema de Financiación de los Gastos Corrientes de las Universidades, con criterios de excelencia en la gestión, y que contenga también los compromisos en materia de becas, residencias, extensión universitaria, etc.
5. Un Plan de Modernización, Equipamiento y Mantenimiento, de las Infraestructuras Universitarias, que permita la actualización constante de nuestras infraestructuras en todos los aspectos, y el establecimiento de dotaciones económicas que eviten su deterioro.

Así mismo, debe contener las previsiones de conexión con otras iniciativas legislativas y planes, en el seno de la Comunidad Autónoma, como los derivados de los planes de desarrollo regional, los planes de I+D+i, los planes de implantación de la sociedad de la información, etc.

De todas formas, hay que ser conscientes de que resulta poco probable que los fondos públicos adicionales puedan por sí solos eliminar las crecientes diferencias con las universidades punteras, por lo que resulta necesario hallar la forma de aumentar y diversificar los ingresos de nuestra Universidad, potenciando otros caminos como vías de financiación: donaciones de empresas y particulares; ingresos derivados de la venta de servicios (incluidos los servicios de investigación y las posibilidades de aprendizaje permanente flexible), sobre todo a empresas e instituciones, y de la explotación de los resultados de la investigación.

Junto a estas iniciativas, para aumentar la financiación de la Universidad tendremos que poner en marcha unos mecanismos de control y racionalización del gasto, así como medidas encaminadas a incentivar la captación de recursos vía proyectos de investigación o programas de extensión universitaria e, incluso, una política de precios adecuada por los servicios complementarios que pueda prestar la Universidad.

La administración de los recursos económicos es otro de los aspectos en que mayores modificaciones ha introducido la LOU. Y aunque en ella se establece que compete al Consejo Social la aprobación del presupuesto, su confección sigue atribuida al Consejo de Dirección y al Consejo de Gobierno de la Universidad, mediante los mecanismos establecidos en los Estatutos.

En todo caso, el principio de la descentralización ha de reflejarse en un aumento sustancial de las asignaciones económicas a Centros, Departamentos, Institutos y Servicios, estudiando la conveniencia de incrementar las partidas, vinculadas a la consecución de objetivos, sobre una base plurianual que llegue a reflejar el coste real de una docencia de calidad. Además, estableceremos programas específicos (p.e. fondos de amortización) que atiendan a necesidades generales de equipamientos docentes y mantenimiento de los mismos.

Además, la utilización de los recursos económicos, financieros y presupuestarios de nuestra Universidad, debe estar presidida por unos criterios de buena gestión, para lo que se han de seguir impulsando la realización de auditorías internas de gestión, que pongan de manifiesto si en las distintas actividades y actuaciones la gestión de los recursos mencionados se adecua a los criterios de economía, eficacia y eficiencia. Dichas auditorías deberán estar coordinadas con los procesos de evaluación de la calidad que se realicen en nuestra Universidad. No es admisible que las decisiones de política académica se hallen mediatizadas u obstaculizadas por trámites administrativos y burocráticos innecesarios. Así mismo, la ULE debe diseñar un modelo de asignación interna de recursos basado en los principios de eficiencia de los fondos públicos, responsabilidad, transparencia y rendición de cuentas a la sociedad, al tiempo que debe incrementar significativamente la captación de recursos en el mercado, y conocer los costos reales de las actividades desarrolladas, implantando un sistema de contabilidad analítica.

En este sentido, es importante señalar el papel clave que la Gerencia de la Universidad y su Equipo deben desempeñar en la mejora y modernización de los sistemas de gestión. Deben superarse algunos de los actuales hábitos de gestión burocratizados, excesivamente centralizados y personalizados, sustituyéndolos por otros presididos fundamentalmente por los principios de transparencia y servicio al usuario, por la normalización de procedimientos, por el establecimiento de prioridades en la realización de obras y actuaciones.

Finalmente, no podemos olvidar que el Consejo Social, aparte de las funciones que le asigna la normativa vigente, debe tener, en el marco de un modelo de calidad universitaria, un papel preponderante en todos los aspectos anteriormente señalados de disciplina presupuestaria, aumento de ingresos, reducción de gastos o convenios con instituciones financieras. Todo ello, entendiendo que se trata de un eficaz órgano de control en el uso de los dineros públicos, así como de captación de recursos.


Acciones instrumentales

Finalmente, y a modo de resumen, señalamos algunas actuaciones que por su trascendencia o repercusión serán consideradas prioritarias en el conjunto de las acciones a desarrollar en este apartado:

a) Conseguir una financiación pública en términos de PIB en línea con la media de las universidades europeas.

b) Lograr un marco estable de financiación, que cubra las necesidades de la Universidad, Elaborar el Proyecto “Futuro de la ULE” para que oriente la acción de la Universidad en docencia, I+D+i, presencia nacional e internacional y liderazgo como institución. El Proyecto se realizará consultando a la comunidad universitaria, y transmitiendo una filosofía de dirección estratégica a todas las unidades estructurales, que permita alcanzar los objetivos definidos, así como un sistema de seguimiento periódico del mismo.

c) Anticipar el análisis de la financiación necesaria como consecuencia del proceso de convergencia en el Espacio Europeo de Educación Superior.

d) Impulsar la edición de un Libro Blanco de Universidades de Castilla y León.

e) Incrementar la financiación adicional a la transferencia básica ligada a programas y objetivos de calidad, diversificando las fuentes de obtención de recursos mediante la firma de contratos-programa. Estos contratos-programa no deben financiar actividades básicas y tienen que servir para financiar actividades temporales o de nuevo lanzamiento.

f) Potenciar la asignación de recursos vinculados a la consecución de objetivos.
Vincular la asignación interna de recursos al logro de los objetivos formulados por la Universidad, incentivando la captación de recursos en el mercado.

g) Potenciar los controles de legalidad internos, así como el desarrollo de unos criterios de buena gestión económica, cuya aplicación sea evaluada a través de las adecuadas auditorías internas de gestión.

h) Establecer los procedimientos de tratamiento de datos para extraer la evolución de los indicadores de evaluación del cumplimiento de objetivos.

i) Fijar líneas claras para las actuaciones prioritarias en obras e infraestructura.
Implantación de un sistema de agilización de los pagos de la Universidad.

j) Elaborar y aplicar criterios y procedimientos transparentes y eficaces que permitan conjugar adecuadamente los principios de eficacia administrativa y eficiencia.

k) Conocer los costes reales de las actividades desarrolladas.

l) Desarrollar una contabilidad analítica que permita el análisis comparado de costes de la ULE con otras universidades españolas y europeas.

m) Desarrollar un sistema de coste-beneficio de cada actividad que oriente la toma de decisiones.

n) Mejorar la imagen fiel de los estados contables de la Universidad mediante la revisión del inventario de bienes muebles e inmuebles.

o) Aprobar por el Consejo de Gobierno de las cuentas consolidadas de todas las entidades (sociedades, fundaciones, etc.) en las que esté presente la ULE. Las cuentas anuales de dichas entidades deberán ir acompañadas de los correspondientes informes de auditoría externa.

p) Poner en conocimiento y dar cuenta al Claustro de las cuentas consolidadas de la ULE, una vez aprobadas por el Consejo de Gobierno.

q) Vertebrar las acciones alrededor de polos de innovación o núcleos de excelencia.

r) Incrementar la captación de contratos en el mercado para su asignación a profesores/investigadores.

s) Elaborar un programa de actuación para lograr un aumento de ingresos a través de autofinanciación de los servicios.



Tecnologías de la Información y la Comunicación


La informática ha transformado los métodos de comunicación y acceso a la información, abriendo caminos nuevos para la investigación, el desarrollo de la docencia y la mejora de la gestión. Los servicios informáticos son, pues, una pieza de valor estratégico dentro de la Universidad: deben atender tanto a los aspectos de infraestructura global (mantenimiento y mejora de la red interna y acceso a la red IRIS) como del parque informático de la Universidad, que permita el desarrollo de las actividades docentes e investigadoras y de gestión de modo óptimo, y la puesta en marcha de proyectos docentes innovadores.

Desde esta candidatura se pretende llevar a cabo una apuesta innovadora por la sociedad de la información en los Campus. Es una apuesta por promover los servicios informáticos y la conectividad entre ellos, por integrarlos en sistemas seguros y fiables, por mejorar su acceso universal y las conexiones, por proporcionar un vehículo a la generación de contenidos, por aumentar la potencia de las aplicaciones y por liderar, en suma, soluciones tecnológicas a las demandas de nuestro nuevo siglo. Queremos que nuestro colectivo disponga de un material informático moderno que permita desarrollar el trabajo en las mejores condiciones posibles de comodidad y eficiencia. Pretendemos que la ULE siempre esté a nuestro alcance en los Campus, en el aula, en casa o de viaje.

Sin embargo, la realidad actual dista mucho de nuestra visión, pues, aunque los esfuerzos realizados por los profesores por incorporar estas tecnologías en la vida universitaria han sido notables, un paseo por los Centros de la ULE revela que, en general, nuestra forma de enseñar ha cambiado poco respecto a cómo nos enseñaron a nosotros o a nuestros padres. Las aulas son muy parecidas, la pizarra sigue siendo en la mayoría de los casos el principal medio utilizado en la enseñanza y la clase magistral la metodología fundamental. El aprendizaje de lo que el profesor expone, recogido en apuntes, es la principal fuente de conocimiento del alumno y la reproducción de lo retenido, en forma de temas, test o problemas, la principal fuente para la evaluación.

Sin caer en el tecnologicismo, es evidente que las posibilidades que hoy día permiten las Tecnologías de la Información y Comunicación en cuanto a docencia, investigación y gestión, están aún muy lejos de lo posible y de lo deseable en la ULE.

Debemos evolucionar de una Universidad que dispone de “aulas de informática” hacia una Universidad que disponga de “aulas con informática”, incluyendo el acceso a Internet, en las que el profesorado pueda apoyarse con las presentaciones más eficaces, mostrando texto, esquemas, imágenes, simulaciones, modelos tridimensionales, películas, etc., elaborados o adaptados por él mismo o los estudiantes, tomados de la Internet o de fondos documentales del Centro, de la Universidad o de otras Instituciones. Una Universidad en la que la información suministrada o requerida por el profesorado pueda ser consultada en cualquier momento y desde cualquier lugar. En la que la comunicación entre el profesorado y los estudiantes y de éstos entre sí pueda hacerse por correo electrónico o desde foros “electrónicos” de participación. Donde se puedan establecer sistemas de colaboración presencial o “virtual” para realizar trabajos, hacer consultas, debatir ideas, puntos de vista, etc. Donde el profesor sea un organizador y orientador de las fuentes de información, que enseñe a los alumnos a buscar, identificar y organizar la información y a estructurar las ideas para que con su trabajo, personal o compartido, construya su conocimiento y complete su formación. Donde aprendan a comunicar eficazmente sus conocimientos e ideas. Donde los universitarios integren en sus vidas la necesidad de la formación permanente y ser personas críticas en una constante búsqueda del conocimiento y la verdad.

Donde la atención y resolución de los problemas informáticos de todo tipo que puedan surgir sea inmediata, por lo que ante la complejidad y tamaño de la ULE se precisa una descentralización de este servicio por centros, dotando a los mismos de equipos humanos capaces de atender sus propias demandas.

Una Universidad donde la comunicación científica sea más fluida y eficaz, en la que se facilite y se comparta el conocimiento de la inmensa cantidad de recursos disponibles hoy día para la investigación. Donde se facilite la comunicación científica y se creen, adapten o potencien medios de difusión del conocimiento y de la investigación científica.

En definitiva, una Universidad donde se reflexione sobre la utilización adecuada de las TIC’s para potenciar un desarrollo personal y social más humano, justo e igualitario, evitando los riesgos que conlleva su aplicación indiscriminada e irracional.

Por ello, no sólo trataremos de aumentar los medios materiales y humanos en lo que a implantación, desarrollo e integración de estas tecnologías en la Universidad se refiere, sino que pretendemos su conversión en un elemento catalizador de procesos, un medio privilegiado que, sin olvidar otros elementos útiles en los procesos de formación, permita la integración de las mismas como elemento transversal que potencie el desarrollo personal y la formación integral de las personas que constituimos la comunidad universitaria.

Como facilitadoras, las TIC’s van a permitir la mejora de los servicios existentes (información al alumno, profesores, personal de administración y sociedad en general) y la creación de otros nuevos. De ahí que nuestra propuesta tome su base en un proyecto de mejora integral de las infraestructuras de red, tanto en cable como en inalámbrica, además de favorecer la conexión desde el hogar a todos los colectivos. Para ello es imprescindible procurar el fácil acceso a Internet de nuestros alumnos y docentes, así como fomentar el uso de las nuevas tecnologías por parte de los profesores, mediante la prestación del apoyo necesario para la elaboración de materiales docentes con herramientas informáticas (páginas web, aplicaciones, etc.) e incentivar al personal de administración y servicios en la utilización de la informática como un instrumento imprescindible de trabajo.

Por otra parte, pocas cosas envejecen más deprisa que los equipos y herramientas informáticas aún cuando se encuentren en perfecto estado de uso. Esto genera, la acumulación de materiales de gran valor productivo y el desarrollo de una mentalidad de derroche, que en nada favorecen al medio ambiente ni al equilibrio necesario entre desarrollo tecnológico y sostenimiento de nuestro planeta. Por ello, es necesario desarrollar en la comunidad universitaria una mentalidad de desarrollo sostenible, para que se reduzca y racionalice el consumo de productos, se reutilice el material que aún puede dar servicio y se recicle el que haya llegado al final de su vida útil.


Apoyo a la docencia: el Proyecto EscriVir-ULE

Las TIC’s deben incorporarse en los procesos de comunicación utilizados, tanto en la formación de nuestros estudiantes como en la comunicación entre ellos con el profesorado y entre sí, al tiempo que les faciliten el acceso a las principales fuentes de información que nutrirán estos procesos formativos.

La imagen de unas paredes llenas de listas, anuncios, calificaciones, etc. debe sustituirse por un sistema de información rápido, limpio y eficaz que pueda consultarse desde cualquier lugar sin tener que desplazarse, con el acceso a toda la información de interés, y acceso identificado a la información confidencial, que elimine o minimice el uso del papel como soporte de información.

Desde esta candidatura proponemos que el PDI de la ULE tenga la posibilidad de acceder a través de Internet a un servicio de distribución de información y recuperación de datos, que disponga de herramientas avanzadas de software para la realización trabajos de investigación con todas las posibilidades que la información digitalizada permite (búsquedas on-line sobre los contenidos de miles de textos y otros documentos, estanterías virtuales personales, anotaciones, links entre documentos,...).

Además, se dispondrá de un portal genérico de asignaturas como soporte para la actividad docente, de forma que cualquier profesor sin conocimientos informáticos pueda crear, si lo estima oportuno, un portal para su asignatura con servicios de chat, foros, pizarra compartida, tutorías virtuales, etc. Este portal también permitirá acceso del profesor al listado oficial de alumnos matriculados de forma inmediata (en lugar de transcurridos varios meses como ocurre en la actualidad), acceso también inmediato a la ficha de cada estudiante en formato electrónico y a sus correos electrónicos, y cumplimentación de actas con firma electrónica.

Además, los últimos desarrollos en comunicaciones inalámbricas permiten una conectividad sin estar ligado a un lugar determinado, potenciando la utilización de los recursos educativos en red de forma mucho más libre y dinámica.

En definitiva, se hace imprescindible contar con los medios necesarios que proporcionen dicho soporte, potenciando o completando el ya existente. En este sentido, desde esta candidatura se proponemos la realización del Proyecto “EscriVir-ULE (Escritorio Virtual de la Universidad de León)”, aplicación que será diseñada para que el portal de la ULE integre información generada por distintos autores (profesores, PAS, alumnos, centros, departamentos, servicios, etc.), desarrollando un sistema capaz de generar las páginas del portal automáticamente, a partir de la información aportada por los distintos autores, si bien es posible contar con la creación de una Oficina de Soporte a la Creación de Contenidos para ayudar en la generación de contenidos multimedia, la promoción de metodologías activas y la generación documentación científica en formato electrónico.

De tal forma que, desde las pantallas a las que da acceso el menú inicial de la aplicación EscriVir-ULE, los usuarios de la ULE tendrán la posibilidad de generar de forma rápida y sencilla páginas web con la información que deseen publicar en el portal. De igual forma, este menú posibilita la consulta de los documentos publicados por la comunidad universitaria. Más concretamente, las opciones de las que dispondrá el usuario serán las siguientes:

1. Página índice o de búsqueda. Constituye el medio de entrada y acceso a las demás páginas automáticas. En la página índice se podrá seleccionar el acceso a las siguientes páginas:
Página institucional de una unidad administrativa (centro, departamento, servicio, etc.).
Página personal del Personal Docente e Investigador (PDI).
Página personal del Personal de Administración y Servicio (PAS).
Página personal de un alumno.
Página de un curso o asignatura.
Página de contribuciones por asignatura.

2. Página institucional o de una unidad administrativa (Centro, Departamento, Servicio, etc.)

Esta página contendrá una relación de documentos con información sobre la unidad administrativa, su actividad y, en general, cuanto ésta considere relevante. En la página institucional, asignada a cada una de las unidades administrativas (centros, departamentos, servicios, etc.), aparecerá automáticamente la relación de la información publicada por ellas en el portal. Cada una de las líneas de esta relación enlazará directamente con el documento en cuestión.

3. Página personal. (Personal Docente e Investigador (PDI), Personal de Administración y Servicio (PAS) o alumno de la Universidad)

Esta página contendrá información sobre el autor, su actividad profesional y, en general, cuanto éste considere relevante.

En la página personal, asignada a cada uno de los PDI, PAS o alumnos de la Universidad, aparecerá automáticamente la relación de la información publicada por ellos en el portal. Cada una de las líneas de esta relación enlazará directamente con el documento en cuestión.

En el caso de profesores, esta página personal tendrá también enlace con las páginas de las asignaturas que imparte, así como con las páginas institucionales del Departamento al que pertenece y de los Centros en los que imparte docencia.

4. Página de asignatura. En las páginas de asignaturas, establecidas para cada asignatura de la ULE y elaboradas por los profesores que las imparten, aparecerá información sobre la asignatura y una relación de documentos tales como apuntes, problemas, calificaciones, avisos, etc. (Estos documentos se mostrarán agrupados en tres apartados: información general, avisos y calificaciones).Cada una de las líneas de esta relación enlazará directamente con el documento en cuestión.

La identificación de qué profesores pueden acceder a qué páginas de asignatura se realizará por las Secretarías de los Centros, a petición de los respectivos Departamentos. Este procedimiento será el mismo que actualmente es utilizado para las actas electrónicas.

Estas páginas de asignaturas tendrán enlace a las páginas personales e institucionales de los profesores que las imparten, del Departamento al que están adscritas y del Centro en el que se ubican. Tendrán igualmente enlace a la página de contribuciones de la asignatura correspondiente.

5. Página de contribución por asignatura. Esta página, elaborada en colaboración con los alumnos matriculados en la asignatura, contendrá una relación de documentos con información sobre la asignatura tales como comentarios, notas de clase, trabajos, etc.

En la página de contribuciones por asignatura, establecida para cada asignatura de la ULE, aparecerá una relación con los documentos elaborados por los alumnos matriculados en la asignatura y que hacen referencia a ella. Cada una de las líneas de esta relación enlazará directamente con el documento en cuestión. A su vez, la identificación de qué alumnos pueden acceder a qué asignaturas vendrá determinado por la base de datos de matriculación.

Esta página de contribuciones por asignatura tendrá enlace a las páginas personales e institucionales de los alumnos que en ella han publicado, de los profesores que las imparten, del Departamento al que está adscrita y del Centro en el que se ubica. Tendrá igualmente enlace a la página oficial de la asignatura correspondiente.

Conviene aclarar que no se trata de la página oficial de la asignatura y que la responsabilidad del contenido de la contribución es del autor de la misma.

6. Documento de contenido. En este caso, se pueden incluir información institucional, personal, docente, de investigación, etc. Constituye el elemento que contiene la información que se desea publicar y que aparecerá relacionado en alguna de las páginas anteriormente descritas.

El documento de contenidos contendrá un archivo en cualquier formato. No obstante, es preferible el uso del formato HTML o bien de aquellos formatos que permiten una fácil integración en los navegadores usados habitualmente. El documento de contenidos podrá ser también una dirección válida de Internet en la que reside la información no generada por este sistema de publicación automática.


Apoyo a la investigación: la base de datos Isidoro

Como herramienta, las TIC’s son imprescindibles desde sus orígenes en la mayoría de los trabajos de investigación, por lo que, en general, cada grupo de investigación ha ido ajustándolas a sus necesidades en cada momento. Sin embargo, son numerosos los investigadores que aún no tienen acceso a los recursos que necesitan, o no tienen los conocimientos necesarios para aprovechar las posibilidades que éstos permiten en la actualidad. En otras ocasiones, los esfuerzos individuales económicos o personales, se verían mucho más rentabilizados si fueran aunados y compartidos.

Desde esta candidatura, en relación con la ayuda a la gestión de la investigación y grupos de investigación, se propone incorporar un software que permita desde la generación del portal del grupo, hasta la gestión financiera de proyectos (firma electrónica, consulta de saldos, solicitud de adquisición de equipos, contrato de titulados con cargo a proyectos, etc.), gestión de recursos, captación de curricula en cualquier formato y generación automática de la memoria de investigación, base de datos de referencias y artículos, agenda, acceso desde el exterior al grupo a través de palabras claves relacionadas con sus líneas de investigación, etc. Una vez más, sin conocimientos de informática, cualquier investigador será capaz de construirse el portal de su grupo. De esta manera, todos los grupos podrán presentar su información más relevante de una forma más homogénea e institucional.

Por otro lado, como apoyo a la difusión de la producción científica de los grupos de trabajo de la ULE proponemos el desarrollo del Proyecto de Bases de Datos de Producción Científico-Tecnológica “Isidoro”, en reconocimiento a nuestro patrono y autor de “Etimologías”, obra que ha sido considerada la precursora de Internet.

Isidoro será la base de datos en la que se recogerá la información de la producción científica de cada investigador de la ULE, inicialmente desde el año 2000. De esta forma, se pretende facilitar la gestión de los datos de investigación de la ULE y la toma de decisiones de sus órganos directivos. Así mismo, facilitará la difusión de la investigación realizada por los investigadores de la ULE.

Los datos que se mostraran en Isidoro se podrán agrupar en siete categorías:
Contribuciones en revistas
Contribuciones en libros
Contribuciones en congresos
Patentes
Tesis Doctorales
Contratos con empresas
Proyectos de Investigación

Desde el punto de vista de la gestión interna, de la gestión externa y de la proyección externa, las ventajas que aporta disponer de esta información, entre otras, son:

1. Gestión Interna
Facilitar la toma de decisiones.
Mejorar la organización de la investigación.
Aportar datos para las actuaciones de la Comisión de Investigación.
Aportar información de cara a la asignación de recursos propios.
Facilitar la generación de las Memorias de Investigación.

2. Gestión Externa
Facilitar la generación de datos para los Planes Nacionales y Autonómicos de Evaluación de la Calidad.
Facilitar la generación de datos solicitados habitualmente por los distintos Ministerios (MECD, MCYT) y por el INE.

3. Proyección Externa
Permitir mejorar la imagen investigadora externa de la ULE.
Facilitar la obtención de datos para la difusión de la información.
Permitir disponer de información actualizada para la captación de recursos externos.


Apoyo a la gestión y a la prestación de servicios

La mayoría de los servicios que la Universidad presta a sus usuarios tienen su fundamento en la información o la utilizan para la prestación de los mismos. Por ello, las TIC’s pueden mejorar la calidad de todos los servicios facilitando su acceso, evitando desplazamientos inútiles o la duplicidad de la información, eliminando o reduciendo los soportes en los que es más difícil la gestión de la misma, reduciendo o eliminando los tiempos de espera, etc.
Ello requiere un esfuerzo para adaptar los sistemas tradicionales o crear formas nuevas de trabajar por parte tanto de los prestadores como de los receptores de los servicios.

Dicho esfuerzo ya se ha venido realizando mediante la formación del personal de administración y servicios en TIC’s de forma general (correo electrónico, bases de datos, creación de páginas web, etc.) o específica (bases de datos, sistemas de gestión, etc.), pero hay que seguir potenciándolo para que la “administración electrónica” sea una realidad en la Universidad de León.


Universidad-Sociedad

La ULE no puede vivir de espaldas o aislada de la sociedad a la que pertenece, de la que se nutre y a la que sirve. La Universidad no debe sólo formar a los profesionales que serán en el futuro los miembros más cualificados de esta sociedad, sino establecer los cauces que recojan su sentir y proporcionarle los medios para su desarrollo armónico. En este sentido, nos proponemos estimular a través de instituciones, colectivos, asociaciones u organizaciones locales o regionales, gubernamentales o no, la creación de grupos que fomenten el desarrollo y difusión de la cultura propia, pero no sólo relativa al arte, la historia, las costumbres o el folklore sino también a todas las implicaciones de las TIC’s en la sociedad y una educación abierta y continua para el desarrollo, la paz, la justicia, la solidaridad, la salud o la sostenibilidad y conservación de los ecosistemas. Fomentaremos para ello la creación u organización de materiales educativos, cursos “virtuales”, seminarios, conferencias, etc.).

Por otro lado, desde esta candidatura se apoyará el desarrollo de iniciativas tendentes a recoger material tecnológico inventariable y fungible (teléfonos móviles, ordenadores, impresoras, escáner, cartuchos de toner, tinta, etc.) para su reutilización y reciclado, a la vez que una oportunidad para formarse en una conciencia de ecología y desarrollo sostenible, por lo que se animarán proyectos para la reutilización de estos materiales en asociaciones o colectivos locales y regionales o en países empobrecidos.


Proyecto Leonux (Oficina del Software Libre de la ULE)

Esta candidatura, dentro de su espíritu innovador y su constante apuesta por las nuevas tecnologías, impulsará la creación de la Oficina del Software Libre destinada tanto a desarrollar la capacidad lógica propia de la ULE como fomentar y divulgar el uso de software libre. También se espera, en un futuro, poder ofrecer soporte a todo aquel que lo solicite, ya sea mediante cursos, documentación u otros medios. De esta forma, pretendemos hacer de nuestra Universidad un ejemplo de reutilización de los propios recursos, de un mejor aprovechamiento de los fondos públicos y de una apuesta por la innovación tecnológica y la pluralidad.

Más concretamente, proponemos que la ULE, en colaboración con el proyecto Metadistros de la asociación Hispalinux, iniciado por estudiantes de la ULE, desarrolle un sistema para hacer distribuciones de GNU/Linux a medida de nuestros estudiantes a través del Proyecto Leonux.

En el momento de redactar este Programa, este proyecto está bastante avanzado, y ya es factible realizar de manera sencilla distribuciones que se pueden ejecutar desde la unidad lectora de CDs. Así, la Oficina del Software Libre de la ULE, donde deberá participar plenamente la Escuela Superior de Ingenierías Industrial, Informática y Aeronáutica, será la encargada de desarrollar la base del sistema, para que tanto la ULE como otras universidades, e incluso otras instituciones, como la Junta de Castilla y León, se puedan beneficiar de este trabajo. Así, la ULE cumpliría con uno de sus objetivos fundamentales: aportar nuevo conocimiento, ciencia y tecnología a la sociedad.

En un futuro no muy lejano, la Oficina deberá ofrecer a los alumnos de la ULE un CD con un sistema operativo y aplicaciones libres, que puedan usar en cualquier ordenador, sin necesidad de instalarlo. Con ello pretendemos que “se pierda el miedo” a usar estos sistemas, e ir cubriendo todas las necesidades software de los alumnos, tanto en las aulas y laboratorios como en sus casas, sin tener que pagar carísimas licencias. Pero siempre dentro de la legalidad (“Se legal, copia Leonux”).

Leonux nace como una distribución de software libre como instrumento para el impulso de la sociedad del conocimiento en Castilla y León. Se requiere una distribución concreta porque no se puede promocionar una idea abstracta cuando se trata de dar instrumentos de acceso a la sociedad del conocimiento. Independientemente de esto, desde la ULE se potenciará el uso y producción del software libre en términos genéricos en otros ámbitos, pues, como servicio público, no debe favorecer intereses empresariales concretos proponiendo una distribución comercial de las existentes.

La primera y más evidente de las ventajas de Leonux es proveer todo el software necesario para el uso básico de un ordenador, sin más inversión que la inevitable compra del equipo y sin cerrar la posibilidad de posteriores adquisiciones de software o servicios; esto supone reducir la barrera de acceso a la sociedad del conocimiento en varios cientos de euros por persona o familia. Pero, el ahorro sólo es la más evidente de las ventajas, pues el software libre implica conocimiento sin restricciones del mismo, significa independencia tecnológica y capacidad de innovación sin tener que construir desde cero. El software libre transmite el espíritu comunicativo y participativo que ha sido el motor de la ciencia desde sus orígenes y que no mediatiza la expresión de la propia capacidad con licencias, títulos o patentes. No debe considerarse el software libre como una meta, sino como un punto de partida hacia una compartición del conocimiento mucho más amplia.
En muchos casos el software libre es una lección, ya no de cooperación, sino de solidaridad. La generosidad es consustancial a la compartición del conocimiento, ya que no hay que renunciar a algo para poder darlo a otro; el conocimiento se difunde sin pérdida por parte de nadie, más aún, suele retornar enriquecido por las aportaciones de quien lo recibe o transmite


Proyecto de e-democracia (voto electrónico)

El impacto de las modernas tecnologías de decisión o voto electrónico no se reduce o comprime a los periodos electorales. Precisamente, su eficiencia y eficacia encuentra su mayor apogeo entre períodos electorales. La sangre de la participación es la comunicación entre miembros de una comunidad (comunicación horizontal), entre miembros y sus representantes (comunicación vertical) y entre aglutinadores, organizaciones y nodos (comunicación intermediada). ¿Alguien es capaz de imaginar en el entorno de la sociedad de la información un Defensor de los Estudiantes no elegido, directamente, por los estudiantes?.

Las tecnologías de decisión, al deshacer o diluir el obstáculo de la reunión de participantes o grupo social concernido, abren la posibilidad a nuevos campos de legitimación. Es muy común suponer que las modernas tecnologías de decisión suplantan el criterio de los expertos o personas más cualificadas o, dicho de otro modo, la reunión de sabios, pero no es cierto: las oportunidades de legitimación que nos brindan las modernas tecnologías de decisión son una cosa y otra bien distinta el criterio de los expertos o los que tienen mandato para tomar decisiones. Ambos supuestos siguen siendo imprescindibles y necesarios.

Gobernar al modo clásico con bajos volúmenes de información, con deficiente capacidad de proceso de dicha información, se convertirá en muy poco tiempo en poco menos que una impostura intolerable. Será imprescindible incorporar a la acción de gobierno de nuestras instituciones mayor precisión, más eficacia y más acompañamiento social.

Además de mover grandes volúmenes de información hacia la red de redes, las modernas tecnologías de decisión afectan al gobierno de las grandes instituciones, afectan a su vida diaria, afectan a las decisiones ejecutivas, modifican el contrato social entre las partes e incorporan, asimismo, el factor tiempo y la ubicuidad como atributos cuyo impacto está poco explorado.

Por todo ello, desde esta candidatura proponemos la implantación de un modelo de voto electrónico como una de las herramientas para el buen gobierno de la ULE.


Acciones instrumentales

Finalmente, y a modo de resumen, señalamos algunas actuaciones que por su trascendencia o repercusión serán consideradas prioritarias en el conjunto de las acciones a desarrollar en este apartado:


Incentivar la Innovación tecnológica

1. mpulsar un Plan de choque para la mejora de la infraestructura informática.
Diseñar las bases de un Plan Director de los servicios informáticos de la ULE.
Desarrollar un sistema de comunicación interactiva entre todos los miembros de la ULE, a través de listas de distribución.

2. Mejorar sustancialmente la intranet de nuestra Universidad.

3. Reforzar de las medidas de seguridad y confidencialidad.

4. Impulsar aulas con informática idóneas en cada Facultad/Escuela que se conviertan en espacios permanentes de formación.

5. Apoyar la dotación de soportes y técnicas virtuales para nuestra oferta exterior de cursos y titulaciones de la ULE.

6. Impulsar la formación en nuevas tecnologías: a) cursos especializados en el acceso a los recursos electrónicos de la red según las distintas disciplinas, y b) cursos de aplicaciones informáticas específicas para la actividad docente.

7. Desarrollar la configuración de un sistema de comunicación interactiva, directa e individualizada entre estudiantes, profesores y PAS a través de la página web.

8. Dotar al personal de la ULE que lo precisa de acceso en banda ancha desde su domicilio, con acceso gratuito durante el primer año, y facilitando el pago con cargo a convenios y ayudas a partir del segundo año.

9. Establecer una red de puntos de acceso inalámbrico que cubra toda la Universidad en los dos Campus.

10. Facilitar, con objeto de favorecer a los alumnos con problemas para la asistencia a clase, el seguimiento del programa desde cualquier punto de la geografía regional/nacional, siendo una Universidad pionera en el uso de las nuevas tecnologías.

11. Fomentar el uso de la televisión de la ULE, la videoconferencia y el vídeo bajo demanda en la red como plataforma informativa y de educación.

12. Potenciar el uso de la Web y de las herramientas sobre ella, con independencia de la plataforma usada y del punto de acceso.

13. Promover el acceso electrónico a contenidos científicos y educativos (bases de datos, revistas,…).


Apoyar la actualización del parque informático

1.
Equipar a todo el personal, PDI y PAS, con ordenadores de gama alta con monitores planos.

2. Financiar la compra de equipamiento informático a los alumnos, para lo que se establecerá un plan de préstamo de ordenadores a dos años a los alumnos para poder trabajar en y desde su casa.

3. Dotar al profesorado que siga los planes de formación, de portátiles con conexión inalámbrica.

4. Adquirir un stock de ordenadores portátiles para su préstamo al personal ULE por breves periodos de tiempo.

5. Equipar a la totalidad de aulas de la ULE con ordenadores conectados a la red, y con sistemas de proyección de video y acceso inalámbrico.

6. Mejorar la asistencia al usuario y a la docencia, optimizando la coordinación entre los técnicos de apoyo a la docencia y los técnicos de Campus.

7. ncrementar el número y la cualificación, por perfiles, del personal técnico de apoyo en los centros, departamentos y servicios.

8. Mejorar la fiabilidad de los sistemas informáticos y redes, garantizando su funcionamiento ininterrumpido.

9. Dotar a los Campus de conexión cableada e inalámbrica de alta velocidad Wi-Max (Worldwide Interoprability for Microwave Access).


Fomentar la implantación de las TIC’s en la docencia

1.
Impulsar la estrategia “aulas con informática”, para lo cual se dotará a las aulas de cada Centro de medios de presentación de información acordes a las tecnologías disponibles en estos momentos (proyectores de vídeo, retroproyectores, acceso a la red, etc.).

2. Potenciar las instalaciones necesarias que permitan, tanto a los alumnos como a los profesores, utilizar las TIC’s para facilitar la comunicación y el acceso a la información.

3. Instalar sistemas de comunicación inalámbrica para que en el espacio de los Campus los alumnos y profesores puedan conectar sus portátiles o PCs sin más que disponer de la tarjeta adecuada. Se procurará que todo el Campus sea un espacio “conectable”, de forma que no sea necesario estar en un lugar específico (aula, laboratorio o biblioteca) para conectarse a la red.

4. Facilitar el uso de sistemas de gestión de contenidos desarrollados en software libre como soporte de entornos virtuales de aprendizaje basados en procesos cooperativos para la formación de los universitarios. Estos sistemas simplifican la actualización de la información en los servidores, el intercambio y almacenamiento de la información y la comunicación entre los usuarios con las garantías de privacidad y confidencialidad necesarias.

5. Reconocer el esfuerzo adicional que requiere del profesorado la tele-enseñanza, al exigir volcar contenidos en red, participar en foros electrónicos de debate, y responder consultas por correo electrónico.

6. Propiciar el acceso desde los hogares a los recursos y servicios universitarios en la red. A este fin, facilitaremos la adquisición de portátiles con conexión inalámbrica u otro material informático a los miembros de la comunidad universitaria mediante convenios con entidades o fundaciones (Universia, Bancos-Cajas, empresas)

7. Fomentar la utilización y desarrollo del “Escritorio Virtual de la Universidad de León- EscriVir-ULE” para “cursos virtuales”, para lo que potenciaremos la creación de materiales educativos y la producción propia de recursos mediante la convocatoria de proyectos y/o premios.

8. Facilitar la presentación de la información docente a través de páginas web, dotándolas de los recursos necesarios para minimizar las dificultades tecnológicas que ello pueda conllevar (véase http://sicodinet.unileon.es).

9. Potenciar la cooperación entre los Centros, titulaciones y/o Departamentos relacionados con educación, informática, comunicaciones, medios audiovisuales, etc. para el desarrollo conjunto de herramientas y materiales didácticos que faciliten todos estos procesos (p.e. desarrollo de sistemas gestores de contenidos, servidores “plantilla” que puedan ser fácilmente adaptados a las necesidades y a la información de cada Centro, sistemas de presentación y evaluación de pruebas objetivas, desarrollo de materiales didácticos, etc.), relacionando las prácticas y proyectos de fin de carrera de estas titulaciones.

10. Promover la realización de prácticas relacionadas con las TIC’s en los Centros y servicios que tengan relación con las mismas. Se facilitará que los trabajos vinculados a asignaturas relacionadas con las TIC’s, así como los proyectos fin de carrera, puedan revertir en la prestación de servicios relacionados con estas materias, con el consiguiente reconocimiento.

11. Facilitar la formación de los alumnos en TIC’s mediante cursos y talleres que les permitan utilizar eficientemente estas herramientas de forma sistemática en su aprendizaje y en su vida.

12. Potenciar la creación de foros de discusión (mediante listas de correo, grupos de news, foros en web, chat, etc.) que permitan la puesta en marcha de sistemas de cooperación en red y de difusión de la información.

13. Facilitar la comunicación mediante mensajería móvil (avisos de interés académico, administrativo, cultural, etc.).

14. Potenciar la creación de aulas-taller y de grupos de trabajo que promuevan y faciliten la utilización y elaboración de recursos específicos (como pueden ser la creación de materiales, la búsqueda de información en la red, la comunicación mediante TIC’s, el software libre, la enseñanza virtual y el e-learning, la videoconferencia, la seguridad, etc.).

15. Propiciar la accesibilidad a través de la red a recursos didácticos: de prácticas, divulgativos, de información institucional, promocionales, etc., estableciendo convenios con instituciones productoras.

16. Establecer servicios de impresión de apuntes o documentos en las aulas con informática (se podría controlar el pago mediante el monedero electrónico-tarjeta inteligente “Somos ULE”).


Apoyar el desarrollo de las nuevas tecnologías en la investigación

1. Facilitar el acceso de todos los investigadores a los recursos de la red, para lo cual se incorporarán los elementos necesarios a los ya existentes para potenciar su uso.
2. Crear servicios de asesoramiento para la adquisición, puesta en marcha y mantenimiento de los recursos informáticos utilizados en la investigación.

3. Potenciar el empleo y desarrollo de software libre creando las aulas-taller necesarios.

4. Coordinar la adquisición de licencias colectivas de software específico para abaratar el costo y rentabilizar su uso, para lo cual se realizarán encuestas para conocer las necesidades en este sentido.

5. Facilitar el acceso a la información bibliográfica mediante la contratación o el establecimiento de convenios para el acceso a bases de datos documentales o artículos de texto completo. En colaboración con el Servicio de Bibliotecas, elaborar un catálogo permanente de los recursos bibliográficos disponibles en red y preparar cursos, talleres o tutoriales en red para la búsqueda y selección de la información a través de este medio.

6. Promover la firma con otras universidades o instituciones para el mejor aprovechamiento de los recursos de supercomputación o bibliográficos.

7. Poner en marcha servidores de mensajería en red que faciliten la comunicación en tiempo real entre los universitarios.


Impulsar la utilización de TIC’s en la gestión y prestación de servicios

1. Establecer de forma generalizada el procedimiento de firma y registro electrónicos, con validez administrativa.

2. Desarrollar un plan de integración progresiva y completa de la red en la prestación de servicios de gestión e información (matrículas, gestión económica, firma electrónica, solicitud de certificaciones académicas, Servicio de Información y Atención Administrativa, etc.).

3. Establecer sistemas de retroalimentación para mejorar la calidad de la gestión a todos los niveles (buzones electrónicos de sugerencias, comisiones de usuarios de servicios, etc.).

4. Mejorar la aplicación de gestión del currículum ofreciendo la salida automática en cualquier formato oficial simplificando, a su vez, los trámites de alta y validación de contribuciones.

5. Crear el servicio de agenda electrónica para todo el personal de la ULE, con posibilidades de coordinación de citas y horarios.
Implantar el Plan de Simplificación Administrativa facilitando los trámites universitarios y la gestión económica de proyectos y convenios.

6. Hacer del correo electrónico un medio seguro de comunicación, eliminando de forma automática y voluntaria el correo basura.

7. Implementar un servicio de alertas personal por correoelectrónico y/o SMS sobre cualquier evento de interés (calificaciones, recepción de libros, convocatorias, etc.), bajo demanda.

8. Crear un Espacio Virtual Universitario donde todos los habitantes de la ULE puedan encontrarse en la Web y conversar anónimamente en un foro tridimensional (chat 3d y VoIP).

9. Elaborar un proyecto integrado de información universitaria a través del web institucional que dote de homogeneidad a los contenidos, simplifique la utilización de recursos, de consistencia al uso de los mismos y rentabilice las inversiones en su desarrollo (en este sentido están los servidores “plantillas” y los sistemas gestores de contenido ya indicados, que soportarían esta estructura). Como complemento sería necesario elaborar la guía de estilo de contenidos web de la ULE.

10. Incorporar en la gestión la posibilidad de realizar los trámites por Internet e Intranet, eliminando los costes y las esperas innecesarias en secretarías y servicios administrativos.

11. Proporcionar la formación necesaria que permita al personal de administración y servicios la integración de las TIC’s en su trabajo habitual y en su formación personal de manera eficaz y segura.

12. Cuidar de forma especial la formación y actualización permanente del personal dedicado a servicios relacionados con las TIC’s (programadores, analistas, técnicos de redes, técnicos informáticos de los Centros, becarios, etc.), fomentando la organización de cursos y seminarios y la creación de estructuras de redes de cooperación que estimulen el conocimiento y la ayuda mutuos.

13. Realizar, lo antes posible, un catálogo de todos los recursos materiales (instalaciones y equipos) y humanos disponibles en la actualidad en nuestra Universidad relacionados con las TIC’s. Se recogerá en él incluso el material obsoleto al que pudiera dársele otro uso en nuestra Universidad o en otros lugares.
Crear sistemas para garantizar la protección de datos, la seguridad, privacidad y confidencialidad de la información. Establecer sistemas de alerta (intrusiones, virus, etc.), vigilancia de seguridad, recomendaciones para administradores y usuarios, etc.

14. Poner un especial cuidado con la ergonomía de estos sistemas, estableciendo recomendaciones de uso del ordenador para evitar problemas de salud.



La planificación del Campus de Vegazana

Todos los Campus universitarios son fragmentos de ciudad, fragmentos urbanos, auténticos barrios a escala de la ciudad moderna. Una "ciudad" que, ignorando los límites administrativos de los términos municipales, se expande en el territorio constituyéndose en una aglomeración urbana/rural de fronteras imprecisas en que se está construyendo un nuevo espacio político ciudadano del siglo XXI. Sin embargo, en el interior, y formando parte de esa aglomeración urbana, los Campus son espacios perfectamente definidos, con límites precisos, ámbitos especializados de reflexión y de conocimiento, de investigación, desarrollo e innovación y de experimentación al servicio del conjunto de la sociedad. De ahí que en sí mismos se convierten en ámbitos cualificados que, por su especificidad en el conjunto, juegan el papel de referentes, de modelos a imitar en las prácticas urbanísticas a impulsar en las diferentes escalas de que participan, a saber:

En la escala territorial, como piezas que forman parte y dan servicio a áreas territoriales amplias y que, por tanto, precisan de políticas que, incidiendo en los elementos urbanísticos propios de la escala territorial (redes territoriales de infraestructuras y transportes) posibiliten una mejor eficacia de la pieza y del conjunto a que pertenece para la consecución de sus objetivos.

En la escala urbana, como fragmentos urbanos que precisan de políticas urbanísticas que lo engarcen en la estructura urbana de forma coherente, con objeto de otorgar la cohesión necesaria con las diferentes piezas del entorno, dotándolo de accesibilidad con tejidos urbanos o asentamientos próximos, estableciendo la permeabilidad precisa con las áreas naturales y paisajísticas, con objeto de reforzar su voluntad de constituirse en "barrio" a escala urbana y evitar así su aislamiento.

En la escala del diseño urbano, en la configuración y calificación del espacio público, de los espacios verdes, de los espacios naturales, lugares de encuentro y de relación cuya formalización debe dotar al conjunto de una imagen urbana propia, acorde con la singularidad del ámbito universitario.

En la escala del proyecto arquitectónico de los edificios administrativos, de las Facultades y Escuelas, de los Institutos y Laboratorios, de las instalaciones deportivas, de los edificios de servicios..., lugares de formación y de trabajo en los que la búsqueda de confort de los usuarios, de la protección y adaptación al lugar, de la utilización racional de la energía, en fin, de la calificación estética deben ser objetivos irrenunciables.

La singularidad de los Campus, entendidos como auténticos barrios de la nueva aglomeración urbana, con un estatus jurídico-político propio, exige la puesta en práctica de iniciativas que incorporen decididamente los retos propuestos por el desarrollo sostenible, asumidos por la Comunidad Europea a partir del Primer Congreso de Ciudades Sostenibles, celebrado en Aalborg en 1994, donde muchas ciudades europeas se comprometieron a elaborar su propia Agenda XXI.


La perspectiva territorial

Desde el punto de vista territorial será preciso visualizar las necesidades de sus usuarios principales, aquellos que, desplazándose desde múltiples puntos del territorio, se concentran diariamente en un ámbito de reducidas dimensiones, convertido en un polo de atracción. La problemática del transporte y de los desplazamientos se torna entonces en una pieza fundamental de cualquier discurso urbanístico que pretenda la eficacia del equipamiento a la escala a la que presta servicio. En consecuencia, es imprescindible la elaboración de un Plan Universitario de Desplazamientos a escala territorial que, definiendo los principios de organización de los transportes, la circulación y el aparcamiento, permita detectar los ámbitos territoriales de los movimientos en torno al propio Campus para, a partir de ahí, impulsar las medidas precisas en el campo del transporte público que, facilitando la accesibilidad a los usuarios, optimice la eficacia de la red viaria y de las infraestructuras.

Para la consecución de este objetivo es preciso comprender que, en nuestro caso, nuestro Campus de Vegazana es un equipamiento a escala de la propia ciudad de León y que, por tanto, las respuestas deberán de producirse a esta escala. Para ello será imprescindible la participación de las diferentes administraciones afectadas (Autonómica, Provincial, Municipal) junto con las Empresas de Transporte Público (autobuses, trenes...) sean éstas municipales o concesionarias privadas.

Por otro lado, los Campus son organismos vivos y dinámicos en los que la aplicación de los principios de sostenibilidad a escala territorial exige su correcta integración en la estructura territorial. Una cierta capacidad de disponer de suelo, no sólo en cantidad suficiente, sino también con la posición y características adecuadas dentro del marco territorial, y una condición previa para impulsar modelos acordes con una concepción progresista de la producción de espacio urbano.

Los Campus, como parte de la nueva urbanidad, deben de ser ejemplos de integración, de fortalecimiento de la estructura urbana frente a los procesos de fragmentación, de desintegración y de descohesión propios de la ideología del neoliberalismo a ultranza en el campo del urbanismo y de la ordenación del territorio. Por este motivo, la focalización medioambiental para el diseño del modelo de Campus a escala territorial debe ser un referente para la construcción de una nueva alternativa en que materializar los principios de desenvolvimiento sostenible a gran escala. Se trata, por tanto, con la prudencia debida, de tener la reserva, como una protección de futuro a largo plazo, de no comprometer el futuro de los Campus con decisiones tomadas desde la perspectiva sectorial de las iniciativas inmobiliarias del sector privado (la mayoría de las veces de carácter especulativo), más atentas a la visión, espacialmente fragmentaria y temporalmente ligadas al corto plazo, de producción de espacio urbano, que a la imprescindible necesidad de adoptar puntos de vista que visualicen la totalidad del sistema del que los Campus forman parte.

Un modelo de Campus ligado a una política territorial eficaz debe anticiparse y participar en las decisiones estratégicas, impulsar el aprovechamiento de oportunidades, estén o no incluidas en un marco normativo, y comprender la enorme capacidad de calificación del sistema urbano, de estructuración y de cohesión a escala territorial que permite disponer de una pieza que en sí misma responde a la lógica de la gran escala.


La escala urbana

Nuestro Campus de Vegazana entendido como un auténtico barrio constituye el marco principal de vida de 18.000 ciudadanos y ciudadanas. Son entornos especialmente significativos utilizados por una parte importante de la población de León. Su tamaño hace que su escala sea la ideal para llevar adelante un proyecto urbano medioambiental en el que se puedan proponer orientaciones estratégicas de cara a la adaptación de los principios de desarrollo sostenible en la planificación del Campus a escala urbana, para lo que deberán tenerse en consideración los siguientes objetivos a conseguir:

1. Un Campus equilibrado entre el espacio edificado y la conservación del suelo dedicado a espacios verdes. Uno de los objetivos prioritarios del buen gobierno de la Universidad consiste en exigir un enfoque en que la relación entre Naturaleza-Edificación apueste por la articulación entre las áreas destinadas a espacios verdes y las construcciones, una articulación que haga entrar en juego nuevas variables más allá que simplemente la relación entre la parcela y el edificio.

2. Un Campus comprometido en una política de conservación del suelo, de los ecosistemas y de los contornos naturales. La relación entre la naturaleza y el entorno construido es fundamental en la consecución de una identidad definitoria en los Campus Universitarios: parques públicos, espacios de ocio, áreas forestales (arboretos), así como la preservación de los espacios verdes, la protección del patrimonio natural y de la biodiversidad o el acondicionamiento de las zonas húmedas.

3. Un Campus en que se premie la mezcla de funciones urbanas y que favorezca el equilibrio entre residencia y trabajo. Frente a una concepción del Campus como espacio monofuncional, al modo de una Parcelación de Facultades en que las piezas se van disponiendo de forma autónoma y ensimismada en cada uno de los solares, frente a una concepción radicalmente monofuncional, es preciso recuperar los niveles de complejidad y de diversidad funcional propios de ciudad europea, esto es, las áreas deben ser capaces de disponerse adecuadamente en su interior con objeto de crear la urdimbre necesaria para constituirse en un auténtico tejido urbano a partir del que se establezcan las condiciones necesarias que permitan una serie de espacios urbanos con calidad de vida para sus usuarios.

4. Un Campus en que se proponga la gestión ecológica en el control de los desplazamientos y del tráfico rodado. La implantación del enfoque ecológico en el urbanismo de los Campus exige una nueva manera de “pensar la ciudad" y, en particular, de gestionar los desplazamientos que tienen una enorme influencia en la calidad de vida de las personas usuarias. El principio de proximidad entre residencia y trabajo debe conducirnos a poner énfasis en la mezcla de usos en el Campus, medida que es fundamental para reducir las distancias entre los lugares de vivienda y el puesto de trabajo de miles de estudiantes, profesores y profesoras y personal administrativo y que favorecerá un reequilibrio entre la circulación de vehículos, la de bicicletas y peatones. La política de movilidad urbana y de estacionamiento debe privilegiar el transporte colectivo como premisa para la protección de medio ambiente y de la preservación de la calidad del aire y de la vida en los entornos urbanos.

Entre las diversas opciones que es conveniente asociar con objeto de ampliar la oferta de transporte colectivo, cabe destacar: una red de transporte público a escala urbana que, partiendo de la singularidad del espacio urbano del Campus, abarque otros barrios diversos; una oferta más atractiva con horarios y tarifas adaptadas a las necesidades; mejora del servicio, de la comodidad de los vehículos y de su seguridad; la potenciación de los trenes de cercanías como medios de transporte público que restringen el espacio destinado al automóvil, en nuestro caso, pudiéndose desdoblar el tren de Feve, a partir del posible Apeadero de Vegazana, en un vial hasta el Aeropuerto, pasando por San Andrés del Rabanedo y el otro continuando hacia Matallana; la implantación de carriles bici que, debidamente diseñados (con alturas diferentes en relación con las vías de tráfico rodado y peatonal, para dotarlos de la seguridad necesaria...) faciliten su utilización para recorridos cortos; y, finalmente, pero no menos importante, la accesibilidad peatonal a partir de la creación de una red de recorridos agradables y seguros para los viandantes, lo cual está hoy en día en el punto de mira de todas las políticas urbanísticas europeas pero en las antípodas de los hasta ahora responsables del gobierno universitario: Dar prioridad peatonal en el Campus y limitar la velocidad del tráfico rodado redundará en la mejora de la calidad de vida de todo el conjunto de la comunidad universitaria.

5. Un Campus que asuma el ahorro energético como objetivo a conseguir.
Los equipamientos públicos, y entre ellos los Campus, por su consideración como tales, deben implicarse decididamente en la gestión de la energía. Una nueva política energética a nivel de Campus implica impulsar medidas activas y medidas pasivas que permitan reducir el consumo de energías fósiles.

Las posibilidades de ahorro energético pasan por tener en cuenta toda una serie de factores relacionados con el planeamiento que influyen favorablemente en el ahorro, entre las que cabe considerar: la multifuncionalidad del Campus impulsa el ahorro energético, la situación y la orientación adecuada de los nuevos edificios a construir para que se beneficien al máximo de la radiación solar, la consideración de los Campus como auténticos Barrios Piloto en la utilización de energía solar y la posibilidad de implantar estrategias que impulsen el estímulo del empleo de las energías renovables.

6. Un Campus comprometido en la gestión de los residuos, en su eliminación y tratamiento, lo que constituye una preocupación cada vez más presente a nivel internacional. Para el control de su volumen y el coste de su tratamiento debe anticiparse y fomentar en su propio interior la selección y el reciclaje para su posterior aprovechamiento energético.

En definitiva, también desde esta perspectiva urbana, los límites del Campus deben ser objeto de especial atención, pues los responsables del gobierno del Campus no pueden permanecer indiferentes, no pueden ser neutrales, y lo peor es que hayan sido promotores, ante la proliferación de iniciativas que pongan en peligro la integración del Campus en la ciudad, que hipotequen su desarrollo futuro, que bloqueen su capacidad de interconexión con otros barrios, en fin, que en contra de toda lógica urbanística cualificada, conviertan el entorno del Campus en una periferia degradada en la que se acumulen de modo desordenado actuaciones arquitectónicas y urbanísticas conformadoras de paisajes vergonzosos que, lejos de servir de modelo y referente a imitar, son auténticos ejemplos de desidia, impropios de una sociedad culta y responsable en el ámbito de la educación y de la formación de los universitarios de León del siglo XXI.


La escala del espacio público

Los Campus son ámbitos en que “lo público" es determinante, bien sea por la consideración como servicio público, por la excepcional dimensión de equipamiento público en su conjunto que lo convierten en parte fundamental del sistema de equipamientos públicos o por la cantidad y densidad de edificios públicos que se albergan en su interior. El equipo de Gobierno del Campus tiene en los espacios libres de uso público la oportunidad de configurar los modelos de valores sociales y culturales que quiere afirmar. De hecho, la calidad del espacio público en un Campus Universitario es algo más que la correcta ejecución del ajardinamiento de las parcelas y la dotación de calzadas para la circulación y el aparcamiento.

Como es conocido, la calidad de vida de las urbanizaciones residenciales va mucho más allá de un viario correctamente pavimentado y de la urbanización de las zonas verdes de que disponen. La forma urbana, entendida en un sentido amplio, como forma del espacio urbano, de ese espacio intermedio entre los edificios, debe ser afirmada en su especificidad. Si conseguimos superar la visión del espacio público como el inevitable espacio baldío entre edificios, susceptible únicamente de operaciones de maquillaje, el vacío urbano que queda una vez construidas las edificaciones, estaremos en disposición de recuperar el Proyecto del Espacio Público como "ágora", como lugar de encuentro y de convivencia, de participación colectiva, espacio en que se produce la apropiación del Campus por el colectivo universitario y por la ciudadanía en su conjunto. Ahí la capacidad de influir positivamente en la vertebración del Campus, tanto desde un punto de vista físico-formal, como desde un punto de vista de cohesión social y de fijación de identidad cultural.

Por consiguiente, se trata de rechazar de una vez por todas la concepción del Campus como "ghetto", como polígono de Facultades en que el espacio público está reservado, en una amplia superficie, a resolver los problemas derivados de la voracidad del transporte privado, un espacio que es sometido a una dinámica de pavimentación masiva de los espacios libres, convertidos en grandes playas de aparcamientos, como consecuencia inevitable de la ausencia de políticas de transporte público, de opciones de diversidad funcional, de ausencia de voluntad de integración urbana en el tejido de la ciudad, de negación de la relación entre Facultades, sintomáticamente separadas entre sí, refleje bien en las claras el modelo de sociedad inherente a los sucesivos Equipos de Gobierno.

En definitiva, proponemos enunciar otro modelo bien diferente al propugnado hasta ahora por los últimos responsables políticos en la gestión del Campus: El Campus de Vegazana entendido como un "ghetto", aislado del resto de la ciudad. El Campus entendido a la manera de los polígonos industriales de la década de los sesenta, donde se accederá en un futuro próximo tras superar un "polígono" de edificios privados con alturas que en algunos casos superaran las 15 plantas y que cerrarán las posibilidades de relacionarse con su entorno más próximo.

El resultado estará a la vista en poco tiempo: un paisaje empobrecido, resultado inevitable del desenfoque de las preguntas, una y otra vez mal enunciadas por los responsables políticos, que no fueron otros que el equipo de gobierno de la ULE del 2000-04.

Una oportunidad perdida que será preciso reconducir en la medida de lo posible, presentando adecuadamente las cuestiones, en coherencia con un nuevo modelo de Campus que dote al espacio público del protagonismo que merece. Un espacio público que, apoyándose en la importancia de la diversidad funcional y social del fragmento urbano, incorpore prácticas de desarrollo sostenible en el tratamiento de las áreas libres y zonas verdes, dando prioridad a los recorridos peatonales y a los carriles bici, incluyendo el saneamiento para garantizar un tratamiento ecológico de las aguas residuales, de recogida y tratamiento de las aguas pluviales para su recuperación, la pavimentación de las calles y de las plazas, procurando un equilibrio entre espacios pavimentados y espacios ajardinados, en la lucha contra la impermeabilización del suelo, que se preocupa por la eliminación de las barreras arquitectónicas y con un mobiliario urbano como elemento identificativo.


La escala de los edificios: Arquitectura y calidad medioambiental

Los edificios del Campus son edificios públicos y, como tales, están al servicio del público. Tienen un valor simbólico que los convierte en "signo", en soporte de significado. La ubicación, la manera de emplazarse en el lugar, la relación con los otros edificios, con el espacio que los rodea y con el espacio público que ellos mismos serán, son cuestiones determinantes por las que las Facultades y las Escuelas crean y estructuran la identidad del Campus.

Tienen un valor cultural que va más allá de su dimensión funcional, un valor como referentes urbanos donde las innovaciones programáticas, la ecología y la calidad arquitectónica pueden combinarse con éxito con el objetivo de dotar de confort a los usuarios.

El control público de la edificación en el interior de los Campus convierten estos espacios en lugares privilegiados para incorporar la perspectiva medioambiental a todo el proceso de proyecto, construcción y mantenimiento de los edificios en aspectos como el uso racional de la energía, fomentando el ahorro energético a través de medidas pasivas y activas, incluyendo la promoción del uso de energías renovables, como la energía solar térmica, eólica etc. También la gestión ecológica del ciclo del agua, controlando su consumo racional o la propia elección de materiales de construcción desprovistos de riesgos para la salud y que sean renovables y reciclables, todo lo cual permite convertir al Campus y sus edificios en lugares de exigencia medioambiental acordes con las políticas diseñadas en la Unión Europea.


Acciones instrumentales

Finalmente, y a modo de resumen, señalamos algunas actuaciones que por su trascendencia o repercusión serán consideradas prioritarias en el conjunto de las acciones a desarrollar en este apartado:

1. Impulsar una nueva concepción de los Campus y las infraestructuras universitarias

2. Impulsar un modelo bi-campus domoético para la ULE: Los Campus de León y Ponferrada serán concebidos como proyectos académicos y unidades organizativas con recursos y estructuras comunes, para lo cual se procederá a una definición de identidades y perfiles académicos de los Campus, configurados como ámbitos con enseñanzas agrupadas, «polos de innovación científica y tecnológica» con investigaciones interrelacionadas y lugares para el trabajo y la convivencia, para el encuentro con la sociedad y para la irradiación científica y cultural.

3. Promover, acorto plazo, la extensión del Campus de León bajo la perspectiva de la “Ciudad de la Innovación de León (CIL)” hacia los terrenos de La Serna-La Granja (ULD 08-01).

4. Priorizar la adecuación de infraestructuras y equipamientos a las necesidades derivadas del Espacio Europeo de Educación Superior.

5. Estimular las conexiones de los Campus con el sistema productivo y empresarial.
Apoyar la dotación de infraestructuras de la información y del conocimiento para la innovación en los Campus.

6. Construir aulas de tamaño variable, adaptables a seminarios, trabajos en grupo y docencia de grupos pequeños, en todas las actuaciones de edificios nuevos o de remodelación de los ya existentes.

7. Adecuar todas las aulas docentes para procurar un equipamiento moderno y evitar todo tipo de deficiencias relacionadas con la exposición al ruido y al clima.

8. Crear en los Campus áreas específicas dotadas de los elementos básicos para el desarrollo de las actividades recreativas (iluminación, agua, saneamiento, sonido y escenarios), con limitación del impacto de ruidos y residuos.
Completar el servicio de restauración (cafeterías y comedores universitarios), para ofrecer prestaciones adecuadas a los miembros de la comunidad universitaria.


Planificar racionalmente las infraestructuras universitarias y su mantenimiento.

1. Redactar un Plan Director de Infraestructuras de los Campus de León y Ponferrada, al objeto de que las decisiones sobre realización de infraestructuras sean conocidas por los miembros de la comunidad universitaria.

2. Someter este Plan a la aprobación del Consejo de Gobierno y el Consejo Social, remitiéndolo a la Junta de Castilla y León al objeto de que acuerde la autorización de la financiación necesaria. Las actuaciones de este Plan Director que hayan sido priorizadas y que puedan ser financiadas pasarán a un programa de actuaciones de realización inmediata que será incluido en los presupuestos.

3. Realizar un inventario de los actuales espacios urbanísticos, edificios, equipamientos de servicios, e instalaciones generales.

4. Analizar el espacio edificable disponible y la posible actuación sobre edificios existentes.

5. Lanzar un sondeo de opinión sobre las necesidades de espacios e infraestructuras, para los próximos ocho años, de las Unidades Estructurales. Esta encuesta tendrá especialmente en consideración, la necesidad de un despacho por cada profesor o investigador.

6. Evaluar las necesidades actuales, y las previsibles para los próximos ocho años, de espacios urbanísticos, edificios, equipamientos de servicios, e instalaciones generales, requeridas para el desarrollo de las actividades docentes, de I+D+i, de gestión y de extensión universitaria.

7. Establecer un balance entre las necesidades evaluadas y las dotaciones actuales y valorar los recursos económicos necesarios para llevar a cabo las actuaciones. Se realizará una previsión de los gastos corrientes que se ocasionarán por la entrada en servicio de las infraestructuras construidas.

8. Proponer a la Junta de Castilla y León el incremento de los fondos destinados a reformas, adaptaciones y mantenimiento de nuestros edificios. Implicar en mayor medida en la gestión de dichos fondos a los Vicerrectorados, con objeto de agilizar y asegurar su idónea aplicación para resolver carencias en los centros y departamentos.

9. Realizar un Plan Integral de Mantenimiento de los edificios e infraestructuras de todos los Centros, aportando los recursos suficientes para su aplicación, debiéndose tener en cuenta los aspectos específicos de laboratorios, aulas y despachos.

10. Dotar de los laboratorios docentes necesarios para completar la correcta implantación de las titulaciones recientemente ofertadas en los Campus de la ULE.
11. Definir y actuar un plan de reposición de material de laboratorio, incluyendo los equipos informáticos, en los dos Campus.

12. Realizar y ejecutar un “Plan de Accesibilidad” a todas las instalaciones de los Campus, incluyendo la utilización de bicicletas y la consideración de las adaptaciones necesarias para personas con minusvalías. Esto incluiría:
a) Incrementar el número de plazas de aparcamiento en los Campus de la ULE. Todos los edificios de nueva construcción dispondrán de aparcamiento suficiente.
b) Ejecutar de forma inmediata la señalización del Campus y de los edificios existentes.
c) Potenciar el uso del transporte público, solicitando la ampliación de los itinerarios y horarios.

12. Mejorar y adaptar las infraestructuras deportivas que presenten algún tipo de deficiencia, y dotar de instalaciones deportivas en los Campus que carezcan de ellas.

13. Desarrollar planes de seguridad y evacuación de las instalaciones.



Gestión medioambiental y desarrollo sostenible. Hacia un modelo bi-campus domoético

A partir de la firma de los acuerdos elaborados en la Cumbre de Naciones Unidas sobre sostenibilidad en el desarrollo (Río de Janeiro, 1992) —reforzada con la de Johannesburgo (2002)— varias instituciones públicas y privadas han adoptado programas encaminados a desarrollar una gestión ambiental exigente como referencia y distintivo de calidad. Las Universidades, como instituciones de educación superior, deben ser especialmente sensibles a la incorporación seria y ejemplar de los acuerdos internacionales que han gozado de uno de los mayores consensos conocidos entre las naciones. Actualmente, existen varias iniciativas de Universidades que, en el marco de la Unión Europea, han emprendido acciones concretas tendentes a facilitar el desempeño por parte de la comunidad universitaria de un papel relevante en la consecución del desarrollo sostenible (‘Capítulo de Copernicus’ promovido por la Asociación de Universidades Europeas y la ‘Declaración de Talloires’ de la Asociación de Líderes Universitarios para un Futuro Sostenible).

En esta línea, la ULE debe perseguir la integración de la dimensión ambiental como componente básico de sus distintas actividades, en la gestión de sus edificios, y en la planificación y ordenación de sus dos Campus. El “Proyecto bi-campus domoético: Oficina Verde” acorde con las referidas aspiraciones internacionales respecto a la sostenibilidad en el uso de los recursos, pretende encauzar actuaciones para fomentar la eficiencia energética, el ahorro, el reciclado y la mejora del entorno. Por tanto, desde una perspectiva estratégica nuestros Campus deberán ser domóticos (con sistemas de gestión que incluyan una tecnología inteligente) porque se controlará que en todos los edificios haya siempre en el interior la luz o la ventilación adecuada, y serán éticos porque, aparte de usar energía limpia, deberán tener un diseño bioclimático, es decir, respetuoso con el medio ambiente, y hecho con materiales 100% reciclables.

El Proyecto parte del convencimiento de que en pocos lugares como en la ULE se dan circunstancias tan favorables para el éxito de una política ambiental ejemplar. A ello contribuye la existencia de un buen número de departamentos y grupos de investigación con experiencia y motivación en temas relacionados con el ambiente, así como varios tipos de estudios de licenciatura, especialidades y postgrado vinculados a esta materia.

La integración de la dimensión ambiental en la formulación, ejecución y evaluación de la gestión universitaria es un tema relativamente novedoso sobre el cual existen escasas experiencias contrastadas. Por este motivo, la participación y vigilancia de los universitarios, junto con la atención a aspectos informativos y divulgativos, se entiende como un factor esencial.

De esta forma, la Oficina Verde de la ULE se constituye como órgano impulsor y coordinador de las iniciativas relacionadas la Calidad Ambiental de la ULE. Su vocación, esencialmente formativa, está basada en la participación del personal de la ULE (principalmente alumnos, pero también PDI y PAS) en la elaboración de propuestas y soluciones. Como medio de apoyo, la Oficina Verde deberá contar con un sistema de información ambiental (documental y cartográfico) de los distintos edificios, campus y dependencias de la ULE. Además, la Oficina Verde contará con el asesoramiento de los órganos de participación de la Universidad _en particular el ‘Comité de Seguridad y Salud’ y la ‘Comisión de Campus y Gestión Ambiental’, cuya creación se propone_ y la colaboración de los servicios técnicos: la ‘Oficina de Patrimonio y Proyectos’y los ‘Servicios de Mantenimiento de la Universidad’.
El Proyecto tiene asimismo la motivación de servir de ejemplo para la extensión de sus logros y realizaciones a otras universidades de ámbito nacional e internacional. Pretendemos que, como consecuencia de estas actuaciones, la ULE sea un miembro activo en la recientemente constituida Red Internacional de Universidades para el Desarrollo Sostenible.


Desarrollar un Proyecto de Calidad Ambiental

La ULE, por su ubicación geográfica, la notable extensión y las posibilidades de sus Campus, parte de unas condiciones idóneas para integrar criterios de sostenibilidad en la gestión de sus recursos.

El “Proyecto de Calidad Ambiental de la ULE” será aplicable a los dos Campus universitarios actualmente existentes. Para cada uno de ellos, y formando parte de la Oficina Verde, se pondrá en marcha un ‘Gabinete de Control y Seguimiento Ambiental’ apoyado en la participación de los estudiantes, profesores y PAS. La función principal de este Gabinete será velar por el correcto desarrollo de las actuaciones y promover iniciativas de información y extensión en su ámbito de competencia.

A corto plazo, se persigue el desarrollo de dos actuaciones principales: la primera consiste en la implantación de un sistema de gestión ambiental en la ULE según los requisitos especificados por el Sistema Comunitario de Gestión y Auditoria Ambiental EMAS, esquema voluntario de gestión ambiental más exigente que la Norma ISO 14.001, que obliga a integrar en el proceso de implantación del SGMA una fase de comunicación pública de las actuaciones programadas y conseguidas. Ambas actividades habrán de ser auditadas y certificadas por una entidad de certificación externa.

En segundo lugar, y en el marco de los acuerdos internacionales para la consecución de la Sostenibilidad, se desea desarrollar la implantación de la Agenda 21 en la ULE _con el consecuente proceso participación social de la comunidad universitaria_, siendo un aspecto clave la coordinación de esta actividad con otras actuaciones de naturaleza similar promovidas por los ayuntamientos y otras entidades administrativas de su entorno de influencia.

EMAS y Agenda 21 son, por tanto, los objetivos que la Oficina Verde se propone desarrollar y lograr en el menor plazo posible. A medio plazo, deseamos que la ULE sea reconocida como una institución modélica en temas de gestión ambiental, sirviendo como motivo de prestigio para la incorporación de nuevos estudiantes y referente para otras instituciones públicas o privadas.

Para acometer estas actuaciones, se empezará a trabajar en la elaboración de un Diagnóstico Ambiental de la ULE que permita estudiar el estado de la cuestión en esta materia y orientar las actuaciones de mejora una vez alcanzado, en la primera fase, un estándar de calidad ambiental común para todos los edificios.


Establecer el programa de actividades de la Oficina Verde

Las actuaciones de la Oficina Verde (participación, proyectos y vigilancia) se organizan en distintas actividades que, a su vez, serán estructuradas en distintos ejes temáticos de gestión ambiental:

1. Entorno, Seguridad e Higiene
Evaluar y mejorar las condiciones de seguridad, limpieza, pintura, iluminación, climatización y riesgo en los despachos, aulas y laboratorios que lo requieran, así como establecer un orden de prioridades de actuación por centros y departamentos. La mejora del entorno y el aumento de las condiciones de seguridad e higiene también serán contemplados en el exterior de los edificios y el espacio abierto del Campus científico-técnico.
Contemplar acciones dirigidas a hacer más habitables y agradables los lugares comunes de estudio y trabajo, en particular la prevención y corrección de impactos acústicos.

2. Eficiencia Energética. Constituye un eje estratégico que trata de centralizar la información relativa al consumo energético de los edificios de la ULE y elaborar una serie de propuestas encaminadas al ahorro de energía.

Estas actividades estarán fundamentadas en una Auditoría Energética previa y en su evaluación continua mediante el empleo de indicadores. Esta auditoría contemplará la instalación de sistemas propios de producción de energías renovables mediante convenios con empresas del sector. La iniciativa se apoyará en las siguientes actuaciones:
Avanzar en el aislamiento térmico de los edificios y mejorar los sistemas de calefacción y climatización.
Parque de Energía Solar para la cogeneración.
Aclimatar las instalaciones de invernaderos, centros deportivos y residencias universitarias mediante la utilización de paneles solares.
Impulsar la arquitectura bioclimática y la aplicación de criterios ambientales en la remodelación o construcción de nuevos edificios y equipamientos, que contribuya a una mayor eficiencia en el uso de recursos y energía.

3. Ahorro y recuperación del agua. Esta actuación irá precedida de la recopilación de documentación relativa al estado de las aguas superficiales y subterráneas del ámbito de influencia de la ULE. Asimismo, se contemplarán medidas que conduzcan al ahorro y a una mayor eficiencia en el uso de agua en la ULE.
Estudiar la posibilidad de usar para el riego de los terrenos del Campus, aguas recuperadas que previamente hayan experimentado un proceso de depuración de tercer grado.
Evitar el importante consumo de agua potable que actualmente es destinado a riego, mediante el aprovechamiento complementario de aguas subterráneas bombeadas de pozos asistidos por energía eólica y solar.

4. Gestión de residuos. Este eje estratégico busca incorporar a la gestión de los residuos generados en la Universidad los principios básicos de prevención, minimización y valorización (reciclaje, reutilización y valorización energética), así como reforzar las actuales redes de recogida selectiva. En este sentido, y en coordinación con las entidades competentes, se llevarán a cabo actuaciones concretas orientadas a optimizar la selección, reciclaje y tratamiento de los distintos tipos de residuos generados en la comunidad universitaria.
Al igual que en el primer apartado, estas actuaciones estarán fundamentadas en una auditoría previa -en especial de los residuos tóxicos y peligrosos generados en los laboratorios- y sometidas a evaluación y seguimiento.
Aplicar medidas ambientales en el mismo lugar de generación de los distintos tipos residuos como, por ejemplo, la separación de residuos orgánicos en cafeterías y comedores.
Reciclaje de residuos orgánicos para el compostaje controlado en plantas experimentales de gran interés formativo. El compostaje podría incluir, tanto residuos procedentes de las podas de árboles y siegas en el Campus, como residuos orgánicos procedentes de los comedores universitarios.

5. Transporte. Actuación basada en la mejora de la seguridad vial y la accesibilidad de la población universitaria al Campus y en la promoción del uso de la bicicleta y planificación de un carril-bici para facilitar el acceso a los Campus. Esta medida se apoyará en un sistema eficaz de alquiler, aparcamientos con cubierta y vigilancia de bicicletas.

6. Mejoras del entorno en el Campus. Paisaje, reforestación y ajardinamiento
Este eje estratégico persigue orientar las diferentes actuaciones de planificación y ordenación de los Campus hacia la incorporación de criterios paisajísticos y ecológicos. Las acciones más destacadas a desarrollar son:
• En varios enclaves se pretende desarrollar técnicas de recuperación de ecosistemas y de creación y mantenimiento de paisajes agroforestales, al servicio de la investigación y formación de los estudiantes. Por otro lado, también se plantean acciones favorecedoras de la naturaleza en el Campus cuyos resultados serán objetos de estudio, exposición pública y divulgación.
• La rehabilitación, conservación e investigación de los jardines de la ciudad de León, constituirá otra de las actividades a desempeñar por la Oficina Verde, como vía para la participación de alumnos y personal universitario interesado.
• Promover la participación activa y con fines formativos de los estudiantes que lo deseen en proyectos de reforestación y ajardinamiento, desde la fase de diseño, asesorados por técnicos y profesores, así como en el seguimiento y control de las actuaciones programadas. De esta forma, se trata de contribuir a asegurar su responsabilidad e implicación en el cuidado de las mismas.

7. Mejora de la calidad de cafeterías y comedores. El compromiso con el ambiente y la salud. Se pretende avanzar en el control de la calidad de los servicios de las cafeterías y comedores de la Universidad en términos de salubridad de instalaciones, control de la calidad de los alimentos y elaboración de nuevas ofertas más atractivas adaptadas a las exigencias de la comunidad universitaria. Entre estas iniciativas, destacan:
El impulso y la promoción de las comisiones de cafeterías existentes en los Campus.
Mejorar los sistemas de ventilación e iluminación, mobiliario y, en general, la higiene y estética de estos espacios públicos, en aras a crear ambientes más agradables.
Evitar la acumulación de humos, malos olores y artefactos con impacto estético negativo en las cafeterías, zonas de paso y espacios de estancia frecuente.
Controlar la calidad de los alimentos y asegurar la formación exigida —diploma de manipulador de alimentos, etc.— para todo el personal que trabaja en las cocinas y cafeterías.
Mejorar la oferta de productos y menús propios de la dieta mediterránea.
Ofrecer menús variados, de régimen, vegetarianos y de productos de comercio justo.
Extender los servicios de cafetería al exterior de los edificios: construcción de terrazas y áreas atractivas que favorezcan el disfrute del entorno mejorado en el Campus.

8. Sensibilización y formación. Implementar acciones para concienciar a la sociedad y la comunidad universitaria sobre la necesidad de incorporar comportamientos ambientalmente sensibles y adecuados en la práctica cotidiana y profesional. Son varias las actuaciones que ayudarán a acometer estos objetivos:
Desarrollar programas de sensibilización ambiental promovidos desde la comunidad universitaria en beneficio de toda la sociedad.
Los estudiantes podrán participar activamente en los Programas de Educación Ambiental de la ULE. Así mismo, se promoverán acciones curriculares y extra-curriculares para concienciar a toda la comunidad de la necesidad de asumir comportamientos ambientalmente sostenibles y ejemplares en las prácticas cotidianas y profesionales. En todo este proceso se impulsará la participación activa de los estudiantes en los Programas de Educación Ambiental dirigidos a los distintos colectivos.
Promover una mayor implicación de la comunidad universitaria en las actividades formativas promovidas por la Universidad, divulgando y potenciando sus contenidos para el conocimiento y disfrute de la comunidad universitaria y de la sociedad a la que ésta sirve.

9. Información, seguimiento y control. Elaborar un “mapa virtual” que incorpore progresivamente toda la información física y espacial de los Campus que conforman la ULE, con la finalidad de facilitar el acceso a la información de cualquier miembro de la comunidad universitaria.
Los edificios deberán contar con paneles informativos sobre las actividades y logros del PCAULE, en cuya gestión los alumnos participarán activamente.
En las áreas frecuentadas se situarán paneles explicativos descriptivos de las características y valores naturales y patrimoniales de los Campus y entorno universitario, así como de los resultados que se obtengan en las diferentes actuaciones programadas.



Actuaciones en el Campus del Bierzo

Entre las actuaciones de gobierno para llevar a cabo en el Campus del Bierzo, proponemos el impulso de una nueva fase de desarrollo de infraestructuras del Campus del Bierzo, incluyendo: la ampliación del área del Campus y las consiguientes asignaciones de nuevos terrenos; la realización de un proyecto general de urbanización y ordenación; una actuación singular en la ciudad; la construcción y dotación de instalaciones para residencia universitaria, servicios comunes del Campus, Centros de Investigación (desdoblamiento del parque científico-tecnológico-ciudad de la innovación) en los ámbitos propios de interés para el Bierzo, desde aspectos vinculados con la energía y la minería hasta aspectos de industrias transformadoras en el campo agroalimentario (conservas) o la enología y de colaboración con empresas e instalaciones deportivas.

Nos comprometemos a ampliar el mapa de titulaciones a coste real, desarrollando las nuevas titulaciones adaptadas al espacio europeo y la implantación de enseñanzas de postgrado siguientes:
Facultad de Ciencias de la Comunicación (Imagen y sonido)
Enología
Ingeniería geológica
Ingeniería Técnica en Mineralogía y Metalurgia
Hostelería y Restauración

Así mismo, se precisa llevar a cabo un reforzamiento en todas las fases del desarrollo del Campus, de las dotaciones de equipamientos científicos, tecnológicos, de innovación y de los recursos de investigación más modernos y de mayor calidad.

Reivindicamos una parada del autobús interurbano y el arboreto demandados por los alumnos.

En definitiva, impulsaremos la consolidación y fortalecimiento del proyecto académico, para atraer y asentar grupos, fundaciones e institutos universitarios y tecnológicos, garantizar sus interrelaciones con el sistema productivo, potenciar su perfil en el ámbito tecnológico de los recursos naturales, la agroalimentación y la energía.



Modelo de gestión y organización

Corresponde a la Universidad, en uso de su autonomía y en cumplimiento de los fines y objetivos que tiene encomendados, organizar sus propios mecanismos de gestión. Hay diversos aspectos, diagnosticados ya hace años (p.e., Informe Universidad 2000 de la CRUE), sobre las estructuras de gobierno y gestión de las universidades: insuficiente delimitación de funciones, solapamiento de funciones, responsabilidad diluida,…, que hoy hay que tratar de corregir de forma eficaz en el nuevo marco establecido por la Ley Orgánica de Universidades y los Estatutos recientemente aprobados en nuestra Universidad.

Al pensar en el gobierno de la universidad a menudo se contrapone participación y representación con eficiencia. Sin embargo, el principio de la participación y la representación no tienen por qué ser incompatible con la eficiencia. De hecho, hoy en día los sistemas de toma de decisiones participativos, horizontales, e incluso en red, se consideran más eficaces desde un punto de vista organizacional. Lo cuestionable son las funciones y las competencias de los distintos órganos de gobierno y gestión, cuestión ésta sobre la que se debe abrir un debate en nuestra universidad.

No compartimos la tesis de que lo público es sinónimo de ineficaz. En nuestro entorno, hay instituciones tan complejas como la nuestra que tienen una imagen de buena gestión. Nuestro objetivo es hacer compatible gestión pública y participativa, con gestión eficaz, con gestión de calidad.

Hay que dotar a los órganos de gobierno, no sólo a los generales sino también a los de los campus, los centros, los departamentos, de mayor operatividad, de mayor capacidad de decisión y, también, hay que decirlo, de mayor responsabilidad. Las estructuras directivas de la Universidad deben generar confianza y deben responder tanto a las distintas necesidades de la institución como a las expectativas de la sociedad, lo que supone que la estructura de gobierno de la ULE debe organizarse para contar con un proceso eficaz de adopción de decisiones, una capacidad de gestión administrativa y financiera sólida y la posibilidad de vincular la gratificación con los resultados. Debe potenciarse la descentralización y la autonomía de los distintos órganos de decisión, al tiempo que el sistema debe concebirse teniendo en cuenta el tema de la responsabilidad.

Al objeto de impulsar el empoderamiento y la descentralización, nuestra política de descentralización descansará en los principios de autonomía, responsabilidad y rendición de cuentas y potenciará la capacidad organizativa, financiera y de gestión de las distintas unidades, en materia de gasto corriente y de administración y servicios y de inversiones, habilitando mecanismos de coordinación que racionalicen las decisiones, garanticen la mayor eficiencia y posibiliten diferencias. Además, se reformularán los procedimientos de toma de decisiones y de distribución presupuestaria, incorporando mecanismos de exigencia de responsabilidades a quienes asuman competencias de gobierno en los diferentes niveles de la organización universitaria.

Asimismo, gestionar una universidad moderna es una tarea compleja por lo que resulta conveniente adoptar una visión estratégica de la dirección y gestión universitaria, que permita anticipar los cambios en el entorno, introduciendo flexibilidad y capacidad de adaptación en la gestión. Debe permitir, asimismo, concentrarse en los objetivos y estrategias prioritarias para alcanzar los objetivos que fijemos.

La dirección y planificación estratégica, entendida como un enfoque a adoptar por el conjunto de la universidad, debe permitir alcanzar un amplio consenso de los agentes internos y externos a la ULE en cuanto a los objetivos y las acciones concretas a desarrollar.

En este sentido, los trabajos del Plan Estratégico realizados por la Junta de Castilla y León, publicados a mediados de este mes de abril, constituyen el preámbulo del trabajo que realmente queda por llevar a cabo. Ahora, es necesario negociar hacia dentro, con el conjunto de la comunidad universitaria, y hacia fuera, con las Instituciones y especialmente con la Junta de Castilla y León, el diseño y puesta en marcha de planes a medio plazo, que permitan una actuación por fases, en los ámbitos de oferta docente; plantilla de PDI y PAS; investigación y transferencia de conocimientos; e infraestructuras y equipamientos.

Nuestro objetivo es desarrollar una organización inteligente, una organización que aprende, capaz de articular y coordinar el comportamiento de los miembros de nuestra comunidad para conseguir los fines de la institución. La Universidad es una organización de servicios en la que es necesario identificar los procesos académicos clave, que permiten a la universidad desarrollar satisfactoriamente sus capacidades básicas para investigar y enseñar. Estos procedimientos académicos clave requieren, para su realización, de un conjunto más amplio de procesos de gobierno y procesos de apoyo. Sólo desde esta perspectiva podremos evaluar y establecer un adecuado seguimiento de resultados y establecer estrategias de mejora de los distintos procesos, atribuyendo de manera explícita responsabilidades claras.

Por consiguiente, las decisiones sobre las formas de gobierno, de organización y de gestión han de ser siempre instrumentales respecto a las actividades académicas básicas.

Entre las iniciativas concretas que proponemos, podemos señalar las siguientes:

1. Garantizar que el sistema de gestión tenga como uno de sus principales objetivos ayudar a estudiantes, PDI y PAS a llevar a cabo su estudio, docencia, investigación y gestión.

2. Reorientar la organización universitaria como una organización de servicios desde la perspectiva de la gestión de procesos.

3. Diseñar, con la participación de los distintos sectores de la comunidad universitaria, un mapa orgánico y funcional que delimite las competencias de los órganos de gobierno y de gestión.

4. Establecer la red como principio de organización de los servicios universitarios y la interdependencia como norma básica de la organización universitaria.

5. Diseñar un mapa funcional de los Servicios Generales de la Universidad, identificando funciones y responsables, para dar transparencia y claridad a los procesos de gestión.

6. Estudiar la conveniencia de desarrollar e institucionalizar el Consejo de Decanos y Directores de Escuela Universitaria como instrumento de coordinación horizontal en nuestra Universidad y órgano consultivo del Equipo de Gobierno.

7. Reformular los procedimientos de toma de decisiones y de distribución presupuestaria incorporando mecanismos de exigencia de responsabilidades a quienes asuman competencias de gobierno en los diferentes niveles de la organización universitaria.

8. Racionalizar la estructura de servicios y de gestión

9. Fomentar la cultura de la calidad en toda la estructura, la auto-organización y la creación de grupos de mejora entre los trabajadores de cada unidad, como medidas para incorporar a los agentes implicados en las decisiones que afecten a sus servicios y actividades.

10. Elaborar un plan de actuación basado en procesos, acciones de mejora continua, valoración de indicadores, medida de resultados, satisfacción de las personas y reconocimiento.

11. Reforzar la acción del Consejo de Gobierno, liberándolo de funciones de gestión asumibles por otras unidades más cercanas a los usuarios.

12. Aprovechar la adaptación a la nueva normativa para eliminar denominaciones obsoletas y reconsiderar el funcionamiento y organigrama de los distintos servicios, pero siempre sobre la base de una eficaz descentralización.

13. Progresivamente, redefinir y simplificar los procesos académicos y administrativos, haciéndolos compatibles con los Estatutos y con las nuevas funciones y competencias de cada órgano, aplicando los principios de publicidad, motivación, eficacia y subsidiariedad. En estos cambios favoreceremos la introducción y el uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones.

14. Establecer un sistema de comunicación interactiva entre todos los miembros de la comunidad universitaria, utilizando la página web y carpetas de distribución sectorializada, que potencie la transparencia en nuestro funcionamiento.

15. Favorecer la reordenación de los departamentos actuales buscando agrupaciones más operativas, de tamaño adecuado y con mayor afinidad entre sus áreas de conocimiento. Evitar la atomización de departamentos, primando departamentos amplios y de calidad así como la formación de secciones departamentales.

16. Promover activamente la creación de Institutos Universitarios de Investigación así como la consolidación de los existentes, como medio eficaz de potenciación y coordinación de la investigación. Articular su integración en la organización de la Universidad, clarificando: sus relaciones con los departamentos y centros; su representación en órganos colegiados; y la excepcional adscripción de sus miembros a más de un instituto.

17. Diseñar un sistema eficaz de información para la gestión, que permita a los distintos gestores universitarios adoptar decisiones más eficaces.

18. Establecer un plan de normalización de procedimientos administrativos, que simplifique los procesos burocráticos y facilite la utilización de las nuevas tecnologías en el ámbito de la gestión.

19. Establecer protocolos de funcionamiento, que faciliten la tarea a los gestores. Por ejemplo, se plantea la necesidad de crear guías virtuales de gestión como la “guía del director de departamento”, la “guía del Decano o Director de Centro”, la “guía del director de cursos de doctorado”, etc

20. Transformar, equipar y reorganizar los centros actuales para conseguir: unidades eficientes, con demanda sostenida y de tamaño adecuado; que estén preparadas a las exigencias de adaptación al nuevo marco del EEES; y que cumplan las previsibles exigencias de evaluación de sus enseñanzas y actividades y acreditación de sus titulaciones.

21. Elaborar contratos-programa con las diversas unidades administrativas para su aplicación con dotación, en su caso, de recursos financieros.

22. Establecer en los contratos-programa los objetivos e indicadores por actividades.

23. Asegurar en los contratos-programa la paulatina implantación de la metodología del modelo europeo de excelencia de mejora continua (EFQM) en todos los aspectos de la gestión universitaria.

24. Facilitar los instrumentos necesarios para la toma de decisiones potenciando un servicio unificado de información y estadística (numeralia universitaria), que permita un adecuado conocimiento por parte de los distintos responsables.

25. Desarrollar la gestión digital (sin papeles) de asuntos económicos de centros de gasto e investigación, en la medida que la normativa lo permita.

26. Implantar la firma electrónica (seguridad) y el voto electrónico (e-democracia).

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