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ENRIQUE LÓPEZ • ELECCIONES RECTOR 2004
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RUEDA DE PRENSA
15 Abril 2004

Texto leído por Enrique López en la rueda de prensa que celebró el día 15 de abril a las 11,00 horas en la Facultad de Económicas.

La Universidad de León es un bien público. Es el resultado del esfuerzo de todas las administraciones públicas y de la sociedad leonesa. Y gracias a dicho esfuerzo, ahora ustedes y yo estamos aquí reunidos. La Universidad de León, por lo tanto, no pertenece a su Rector. El Rector es su representante temporal, elegido por la comunidad universitaria y en él se confía para su buen gobierno.

Es muy importante lo que acabo de enunciar, porque el buen gobierno, en las sociedades libres y abiertas, está íntimamente ligado a la transparencia y, ahora mismo, todas las legislaciones de occidente se orientan a fortalecer dicho atributo, la responsabilidad social. Es así para las empresas privadas y lo debe ser también, con mayor motivo, para las entidades públicas.

Nunca había ocurrido antes que un Rector con un proceso de información interna OPACO decidiera desprenderse de terreno calificado para usos universitarios, dando por supuesto que la Universidad de León había concluido su fase de EXPANSIÓN y que estaban colmadas sus necesidades de infraestructuras e instalaciones.

Es mejor un debate ahora que una auditoria después. Es preferible un debate con luz y taquígrafos que una auditoria ejecutiva posterior. Por eso pido al Sr. Penas traslade a toda la comunidad académica por el medio que considere más oportuno, un informe completo sobre las razones últimas y profundas de tan peculiar decisión. Un informe que debe contener:

1. Planos e información detallada de los terrenos afectados.

2. Relato pormenorizado de toda la casuística administrativa y contractual que ha generado tal decisión.

3. Razonamiento cabal de las razones profundas.

La comunidad universitaria se merece dicha información para poder juzgar y evaluar asunto tan trascendente.

Nunca había ocurrido antes, a más, que un Rector, alegremente, sin nada que lo justifique, gratuitamente, incumpliendo la ley, se empeñara en desprestigiar un símbolo que representa a todos los leoneses, independientemente de su afiliación política o su sensibilidad electoral.

¿Acaso la UNIVERSIDAD de León está suspendida en el aire?. ¿No es más cierto que tiene sede oficial, precisamente en la provincia de León y más concretamente en la Ciudad de León, y que la bandera institucional de León debe ondear junto a las otras en todos los edificios de la Universidad y con mayor razón en el edificio del Pabellón de Gobierno?. ¿POR QUÉ tanta obstinación en el no cumplimiento de la ley?.

La falta de perfil y horizontes para nuestra Universidad es, sin embargo, la razón principal que explica mi candidatura. El perfil de la Universidad de León es cada día más romo y evanescente. Lo que me preocupa a mí y en estos instantes le preocupa, y muy seriamente, a toda la comunidad universitaria.

La Universidad de León, al igual que todas las universidades de occidente, somos parte de un momento histórico, principios del S. XXI, en el que está empezando a cristalizar los grandes cambios que se iniciaron hace un cuarto de siglo y que dan contenido a la sociedad del conocimiento y su correlato fiel, la economía del conocimiento. Cambios que enumero:

1. Se está reorganizando el trabajo, social y territorialmente, a escala planetaria.

2. La entrada en escena de unidades de inteligencia artificial, crecientemente sofisticadas, están haciendo posible la formalización de muchas tareas y su automatización, sin pérdida de complejidad, y está afectando a todas la ciencias y saberes por igual, incluidas las artes liberales.

3. La expansión furibunda, sin tiempo para el respiro, agotadora, de las transacciones virtuales transfronterizas, crecientemente potentes, está destruyendo todas nuestras concepciones y percepciones sobre el propio territorio y la zona de influencia natural.

4. La expansión de las tecnologías de micro fabricación está teniendo un fuerte impacto en las labores de ingeniería y por consiguiente de la actividad productiva.

5. La emergencia de la moletrónica que aportará una capacidad de computación, almacenamiento y transmisión fuera de escala para nuestras mentes conservadoras.

6. La irrupción de la nanotecnología al hilo de la deconstrucción de los códigos moleculares de sistemas naturales, transformará todas nuestras estrategias ante el futuro.

Son cambios que han transformado y siguen transformando la manera de mirar el futuro y que afectan a las estrategias y procedimientos de las universidades occidentales. Golpean en la línea de flotación de nuestra estrategia docente, de nuestra actividad investigadora y ponen a prueba nuestra capacidad para absorber y asimilar el futuro. El área de influencia de la Universidad de León tiene que redefinirse con otros parámetros… HA DEJADO de existir el viejo estereotipo de área natural de influencia.

Las universidades de occidente nos enfrentamos al reto de necesidades y exigencias crecientes desde el punto de vista financiero, para responder a los retos de la sociedad del conocimiento.

Para una nueva situación, sobre cuya existencia cabe especular poco, se necesitan nuevos actores. La Universidad de León está pidiendo a gritos un cambio de ENTRENADOR y lo que es más decisivo un remozamiento de nuestra cultura universitaria. Si nos dejamos vencer por los reflejos del pasado, por la cultura de gobernar mirando el espejo retrovisor, comprometemos nuestra existencia. Es mucho lo que está en juego y confío plenamente en la energía y vitalidad de nuestros campus. Necesitamos un nuevo impulso y otra forma de hacer Universidad.
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PETICIONES A LA JUNTA ELECTORAL
Enlaces a la página web
Direcciones de correo-e
Crédito de 12.000 euros
Comunicación de normas
Emisión de juicios de valor


Enrique López

Copia literal del burofax remitido por Enrique López a la Junta Electoral, solicitando cosas obvias y que los representantes de la Junta, al menos verbalmente, se resisten a conceder


A la Junta Electoral de la ULE

D. Enrique López González, con domicilio a efectos de notificaciones en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de León, sita en Campus de Vegazana, s/nº.; en mi propio nombre y derecho comparezco ante la JUNTA ELECTORAL DE LA UNIVERSIDAD DE LEÓN y respetuosamente y como más procedente sea en derecho, DIGO:

Que por medio de este escrito vengo a poner en conocimiento de la JUNTA ELECTORAL a la que me dirijo determinados hechos relacionados con las Elecciones a Rector cuyas votaciones tendrán lugar el próximo 18.05.2004, y a efectuar diversas peticiones en relación con la Campaña Electoral que con carácter inminente se va a desarrollar, dadas las atribuciones que el artículo 7 del Reglamento Electoral vigente confiere a dicha Junta; todo lo cual se concreta en lo siguiente:


Enlaces a la página web

PRIMERO. Dado que la Universidad de León dispone de una página web cuyo fin básico es la comunicación pública de todo lo relacionado con la vida universitaria, y puesto que la Elección del Rector es uno de los acontecimientos trascendentales para dicha Institución, solicitamos de la Junta Electoral que, en uso de las atribuciones que le corresponden, acuerde habilitar a partir del momento de inicio de la Campaña (las 00:00 horas del día 29.04.2004) y durante toda ella, enlaces desde la página web principal de la Universidad de León (http://www.unileon.es) a las páginas web principales de los distintos Candidatos y, en particular, del que suscribe, Enrique López González, cuya referencia en Internet es: http://www.elopez.org

Nada establece el novísimo Reglamento Electoral -curiosamente aprobado el mismo día en que se firma la convocatoria de las Elecciones, derogando uno de 1.987- en cuanto a los medios que los distintos Candidatos pueden utilizar a la hora de exponer sus respectivos programas. En este sentido, la Disposición Adicional Primera, sin duda reconociendo el carácter incompleto y muy inconcreto del Reglamento, remite en todo lo no regulado en él a la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de Junio, del Régimen Electoral General, que responde al mandato constitucional del artículo 81 y que en su Título I establece que gran parte de sus disposiciones son de aplicación general a toda elección que se realice por sufragio universal directo. Esto no hace sino confirmar el carácter jerárquicamente superior de las normas de esta Ley Orgánica que, íntimamente ligada a la Constitución, configura unas líneas básicas e improrrogables que ninguna otra normativa electoral puede desconocer. El propio Reglamento Electoral termina reconociendo en su Disposición Adicional Primera este carácter de “hermana mayor” de la Ley 5/1985 (madre de ambas sería la Constitución).

A pesar de la falta de concreción del Reglamento Electoral de la Universidad, lo que sí queda claro es que compete a la Junta Electoral (artículos 5 a 7) la organización de las Elecciones a Rector, lo que obliga a ésta, entre otras cosas, a “Desarrollar las normas electorales e interpretar aquellas por las que se rige el proceso electoral” y a “Suplir, mediante las disposiciones oportunas, las deficiencias o lagunas que pudieran advertirse” (artículo 7 apartados a) y b), respectivamente).

Dentro de esta labor de desarrollo e interpretación de normas y de suplencia de deficiencias y lagunas, el propio Reglamento define claramente el contexto en que deben desenvolverse estas tareas, que no es otro que el de la Constitución Española en cuanto norma suprema de nuestro ordenamiento jurídico y el de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General, ya que es la normativa supletoria a la que expresamente se remite el Reglamento Electoral.

El artículo 7 g) del Reglamento termina indicando que la Junta Electoral fija el calendario electoral y un periodo para que los Candidatos “puedan exponer sus programas”. Por su parte, el artículo 3.4 dice que “Los candidatos podrán exponer los programas electorales en el plazo fijado en el correspondiente calendario electoral y, a tal efecto, la Universidad deberá facilitar los medios y espacios adecuados, sin perjuicios del normal desarrollo de la actividad académica”.

La regulación, por tanto, es genérica e imprecisa y en ningún momento indica qué medios se pondrán a disposición de los Candidatos para que pueda hacerse efectiva y en condiciones de igualdad esa exposición de programas electorales. Esto obliga, siguiendo las propias directrices del Reglamento (su Adicional Primera), a remitirnos a otra serie de normas que son las ya citadas.

Así, en este proceso electoral opera primeramente la Constitución Española de 1.978 en su conjunto y especialmente su artículo 20 que reconoce y protege en su apartado 1.a) “el derecho a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción”; y en su apartado 1.d) “el derecho a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión”. De otro lado, el apartado 2 de este artículo 20 establece que “El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa”.

Sin lugar a ninguna duda, la Constitución realiza en este artículo una regulación “de futuro”, pues las expresiones “… o cualquier otro medio de reproducción” y “… por cualquier medio de difusión” fueron pensadas precisamente previendo la posibilidad de la aparición de medios de comunicación nuevos y distintos a los existentes en el momento de ser aprobada la Constitución. Internet y las formas específicas de comunicación que la Red proporciona son, por tanto, para la Constitución, un medio de difusión o comunicación más en el que no cabe restringir el ejercicio de la libertad de pensamientos, ideas y opiniones.

En este sentido, recordamos a la Junta Electoral que el imposibilitar el acceso de los Candidatos a la comunicación pública de sus programas a través de un medio como es la página web de la Universidad de León, conculcaría derechos fundamentales constitucionalmente reconocidos y protegidos, y a que, sin base legal (el Reglamento no se refiere ni regula los medios a utilizar, luego prefiere dejar este tema a regulaciones ya existentes: Constitución y Ley 5/1985), se estaría limitando el acceso de los Electores a información básica para lograr un proceso electoral justo, y ello se estaría haciendo además en contra de la misma norma que, por otra parte, garantiza el principio de autonomía universitaria y, por ende, la existencia de la propia Universidad de León.

Entendemos que la Junta Electoral tiene atribuciones suficientes para decidir conforme a lo solicitado, y que, en ejercicio de sus competencias, debe velar por favorecer la mayor pureza en el proceso electoral. Por otra parte, lo que pedimos es técnicamente posible y sencillo de llevar a cabo y responde a la estructura misma de la página web que mantiene la Universidad. Recordamos que esta página principal http://www.unileon.es se organiza precisamente como enlaces a sitios web muy diversos, incluso a Empresas y actividades de interés claramente privado. Si caben este tipo de enlaces, han de caber también otros, especialmente aquellos que responden a un interés público y/o general y que en definitiva garantizan a los Electores información sobre los programas de cada Candidato que concurre a un proceso electoral. Negar esto es
negarse la Universidad a sí misma y a sus fines, es pisotear el Estatuto Universitario y el principio de pluralidad y respeto que éste declara como característico y que la Constitución proclama. Es especialmente en el transcurso de procesos electorales donde cobra importancia y debe extremarse el cuidado a la hora de garantizar la libertad ideológica y de opinión, facilitando el libre acceso de todos a las distintas posturas en liza.

A este respecto, lo cierto es que en la actualidad existe un pequeño enlace bajo la denominación “Elecciones a Rector” que aporta muy poco o nada a los Electores, ya que cuando lo deseable y lógico sería acceder a información acerca de las Candidaturas y sus respectivos programas (conforme a lo dicho en el artículo 3.4 del Reglamento Electoral), lo que se encuentra es simplemente una página estática que se reduce a mostrar la resolución de Convocatoria de las Elecciones, el Calendario Electoral, el Reglamento Electoral y una forma muy limitada de obtener el Censo Electoral Provisional que en vez de presentar de una vez los datos requiere de operaciones que obstaculizan el libre acceso a los datos del censo.

Numerosas Universidades nacionales e internacionales, en periodos electorales, habilitan en sus páginas principales enlaces a las webs de los Candidatos, e incluso se pueden encontrar debates editados mediante programas audiovisuales, y todo ello son elementos disponibles y accesibles para todo el público. Sólo así se garantiza un proceso electoral constitucional, justo y en condiciones de igualdad y pluralidad.

Insistimos, pues, en la necesidad de que la Junta Electoral ejerza sus atribuciones y acuerde incluir en la página principal de la Universidad de León enlaces a las páginas web de todos y cada uno de los distintos Candidatos a las Elecciones a Rector que así lo deseen; todo ello con el fin de preservar la independencia y transparencia del proceso electoral y de dar cumplimiento a la declaración que el propio Estatuto de la Universidad de León indica en el ya repetido artículo 2.3: la Universidad orientará sus actividades hacia la difusión del patrimonio cultural regional, nacional y universal, y hacia la promoción de aquellos principios y valores que, como la libertad de investigación, enseñanza y estudio, el respeto de las ideas ajenas, la búsqueda de la verdad y el espíritu crítico, le son más propios.

No entendería la sociedad –nadie entendería- que la misma Universidad que se atribuye como propio el principio del respeto a las ideas ajenas, la búsqueda de la verdad y el espíritu crítico, venga a continuación a instaurar prácticas contrarias a ellos, obstaculizando la libre circulación de información entre la comunidad universitaria y la sociedad en general, especialmente en un periodo tan esencial para la Institución como son las Elecciones a Rector.


Direcciones de correo-e

SEGUNDO. Tampoco dice nada el Reglamento, pero se encuentra relacionada con la anterior otra petición que dirijo a la Junta Electoral y que en este caso consiste en que, en mi condición de Candidato, me sea facilitado a la mayor brevedad posible archivo en CD-ROM con la relación de direcciones de correo electrónico del conjunto del censo electoral de la Universidad. Recuerdo a la Junta que se trata de un instrumento fundamental para los Candidatos el poder disponer de toda la información censal debidamente sistematizada y en condiciones de ser de utilidad, es decir, con todos los datos que integran ésta, tanto las direcciones postales o de correo ordinario como las de correo electrónico, pues en la actualidad éstas cobran tanta o más importancia que aquéllas.

El hecho de solicitar expresamente las señas de correo electrónico es debido a las circunstancias especiales que concurren en este caso: constituye hoy un auténtico medio de comunicación, mucho menos invasivo que los tradicionales, e implica una comunicación concreta y exacta, centrada en el ámbito universitario y que supone un importante ahorro de costes (papel, franqueo postal, etc.)

No ha de haber tampoco en este caso dificultades de tipo técnico, pero en previsión de que mediara alguna extraña imposibilidad, el Equipo de Trabajo de esta Candidatura lleva días agrupando por medios manuales direcciones de correo-e de los miembros de la Comunidad Universitaria, siempre partiendo de la información de libre acceso disponible a través de la página oficial de la Universidad de León. Esto último nos lleva, además, a una conclusión lógica de que “si están disponibles y son públicas para su tratamiento o recopilación manual, han de seguir estándolo para su tratamiento de cualquier otro modo, ya que su carácter público es independiente de su sistema de almacenamiento”.

Por otra parte, puesto que, como decimos, esta información se halla recopilada en forma de base de datos o listado por parte de la propia Universidad, y es accesible a través de Internet, ello confirma que se trata de información pública a todos los efectos y perfectamente utilizable para fines electorales. La legislación actual equipara una dirección de correo electrónico a la dirección postal tradicional y le atribuye un carácter público. Se trata de datos objetivos cuya afluencia es promovida, querida y consciente por parte de su titular, que es quien, para beneficio propio, comunica al exterior datos objetivos que en nada comprometen su intimidad.

Resulta evidente además que, desde el momento en que una persona accede a dar de alta una dirección de correo electrónico en el dominio (…@unileon.es) es claro que lo hace, entre otras cosas, con el objetivo de informarse y ser informado de todo el acontecer de la Universidad de León, y precisamente para ello configura una cuenta de usuario de correo-e auspiciada por la Universidad de León. ¿Y qué sentido tendría entonces que en el curso de un proceso electoral, no informáramos a esta persona a través del correo electrónico que él mismo nos comunica para contactar con él?.

Por otro lado, el artículo 3.4 del Reglamento Electoral, que ya hemos citado aquí, establece que “Los candidatos podrán exponer los programas electorales en el plazo fijado en el correspondiente calendario electoral y, a tal efecto, la Universidad deberá facilitar los medios y espacios adecuados, sin perjuicio del normal desarrollo de la actividad académica”. Pues bien, precisamente el medio a través del que tratamos de comunicar nuestro programa electoral es el que cumple exquisitamente lo dicho en el Reglamento, ya que ni ocupa espacio físico ni impide el normal desarrollo de la actividad académica. Solamente cabe, pues, que la Universidad facilite los medios para ello, ya que el Reglamento es claro sobre ello en su expresión del artículo 3.4 (“… la Universidad deberá facilitar… ”). No dice “podrá” ni “valorará la conveniencia” o términos similares, sino que claramente obliga a que se pongan los medios necesarios. Según el viejo dictado latino que acertadamente ha seguido siempre la jurisprudencia desde los orígenes del Derecho, “in claris non fit interpretatio”, es decir, “en las cosas claras no se hace interpretación”. Y tal es lo que sucede en este caso. La norma del Reglamento es clara y ello supone que no cabe su interpretación (no hay “materia que interpretar”). Y una vez que la norma es clara, sólo cabe su aplicación sin paliativos ni cortapisas. Lo demás sería conculcar la legalidad vigente.

No pedimos, por tanto, nada distinto a lo que constituye el cumplimiento del Reglamento Electoral cuyo cumplimiento debe promover y asegurar la Junta Electoral.

En otro orden de cosas, jamás una comunicación de interés público como pueden ser las relacionadas directamente con un proceso electoral, puede ser considerada “spam”. A tenor de las prácticas existentes en Internet y las normas de uso internacional, “spam” viene traduciéndose como “correo basura” al suponer una invasión de la privacidad de una persona mediante el envío masivo y sistemático de mensajes no solicitados y cuyo fin suele ser de carácter marcadamente comercial. En la actualidad la Can-Spam norteamericana, primera Ley Federal para frenar la actividad de los “spammers”, ha acotado una serie de criterios característicos de los mensajes susceptibles de ser considerados “spam”.

Básicamente, son “spam” todos aquellos correos electrónicos comerciales o publicitarios que llegan sin haber sido solicitados por su destinatario y que no permiten a éste dejar de recibirlos en el futuro; habitualmente no identifican el remitente o incluyen datos falsos e incorporan al usuario en una lista de la que no le borran, de manera que éste sigue recibiendo mensajes no solicitados.

En España la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información que entró en vigor en Octubre de 2002 sigue claramente estos criterios y define también en su artículo 20 la prohibición de comunicaciones comerciales no solicitadas a través de correo electrónico o medios de comunicación electrónica equivalentes.

En todo momento esta Ley diferencia entre mensajes de tipo comercial (prohibidos si no han sido solicitados) y el resto, que sí están permitidos. Y entre estos últimos, los permitidos, se incluyen claramente informaciones como las que en el curso de un proceso electoral pueden –y deben- dirigir los Candidatos a los Electores para propiciar unas Elecciones libres, plurales y justas. Evidentemente, ninguna Ley puede en nuestro país restringir el derecho constitucional a la libre información y opinión en el curso de un proceso electoral.

En todo caso, además, no estaría entre las atribuciones de la Junta Electoral el juzgar, basándose en meras hipótesis o conjeturas, si la conducta a desarrollar por un tercero constituye una práctica prohibida o no; para ello ya están los trámites previstos legalmente y sería cada interesado o destinatario de correo quien, llegado el momento, estaría legitimado para reclamar si es que siente atacada su privacidad. La Junta Electoral está para resolver sobre problemas reales y una vez que estos se hayan producido y medie denuncia o reclamación al respecto; no está entre sus competencias la de avanzar soluciones a problemas que no se han planteado, lo cual, por otra parte, constituye en sí mismo un absurdo lógico, puesto que si no existe un problema y se pretende atribuirle una solución, es obvio que entonces esa “solución” pasa a ser el verdadero “problema”.

Conforme a lo dicho, reitero la solicitud manifestada en este punto, ya que a pesar del enorme esfuerzo que se está llevando a cabo por el Equipo de esta Candidatura, resulta imposible llegar a disponer de la base de datos que al fin y al cabo constituye el censo electoral. Por ello, solicitamos a la Junta Electoral que con la mayor urgencia posible nos remita en CD-ROM los listados organizados por áreas, centros y categorías (Profesores, Alumnos, Pas, por áreas, departamentos y centros), incluyendo especialmente la dirección de correo electrónico de los Electores. Ello entra dentro de sus competencias propias y viene a aplicar lo que establece el ya citado artículo 3.4 del Reglamento Electoral en cuanto a la obligación de facilitar medios y espacios adecuados para la exposición del programa electoral.


Créditos de 12.000 €

TERCERO. Esta Candidatura, dada la trascendencia e importancia de las Elecciones a Rector, y para propiciar que las mismas discurran por cauces justos e igualitarios, solicita de la Junta Electoral que realice urgentemente los trámites necesarios para habilitar un crédito (no ampliable) de 12.000 €uros por Candidato, para atender los gastos ordinarios que genere la Campaña Electoral. Dicho crédito lo ejecutarán los distintos Candidatos una vez finalizada la Campaña Electoral y contra la presentación de las preceptivas facturas, que considero pueden concretarse en los siguientes conceptos u otros de similar naturaleza:
1. Gastos de imprenta (edición de programas y otros elementos gráficos).
2. Gastos de diseño y mantenimiento de página web.
3. Gastos de asesores de Campaña (jurídicos, de imagen, relaciones públicas, prensa)

La existencia de un crédito de esta índole contribuiría a hacer visible la independencia de la Junta Electoral, ya que constituye una medida objetiva que facilita la acción electoral e impide el que pueda hablarse de agravios comparativos.

La Junta Electoral a la que me dirijo no debe olvidar en ningún momento que siendo uno de los contendientes electorales el actual Rector en Funciones, cobra especial relevancia la necesidad de establecer una igualación de medios y recursos. Precisamente por ello, resulta fundamental una medida objetiva como la que se solicita, que entiendo es perfectamente asumible y enteramente justificada.


Comunicación de normas

CUARTO. En vista del carácter impreciso de la regulación electoral y especialmente del Reglamento aprobado hace apenas quince días, y puesto que el artículo 7 del mismo atribuye a la Junta Electoral competencias para desarrollar e interpretar las normas electorales y suplir las deficiencias y lagunas que pudieran existir, me veo en la obligación también de solicitar que expresamente me sea notificada a la dirección indicada en el encabezamiento de este escrito todo acuerdo, decisión o resolución que la Junta Electoral haya adoptado o que en el futuro adopte en este sentido, con el fin de poder conocer, si fuera el caso, los criterios seguidos en cuanto a la interpretación y aplicación del Reglamento que rige las Elecciones a Rector.


Emisión de valoraciones

QUINTO. Por último, entiendo mi deber también someter a la consideración y juicio de la Junta Electoral la conveniencia de que en sus juicios verbales se abstenga de emitir valoraciones y/o apreciaciones acerca de lo que constituye el ámbito de la libertad de expresión, pensamiento y opinión de los distintos Candidatos, en beneficio de la necesaria independencia de su función y de la transparencia de todo el proceso electoral. Es este un deber que acompaña al cometido para el que se configura la propia Junta Electoral y también es de todos los implicados en el proceso electoral, y precisamente la importancia de que sea respetado me lleva a recalcar la necesidad de que la Junta vele rigurosamente para establecer y mantener unas condiciones objetivas de igualdad y pluralidad. Lo contrario supondría desprestigiar desde dentro la Universidad y arruinar el espíritu con el que nace y con el que debe vivir toda Institución de esta naturaleza.

Por cuanto ha quedado expuesto,
solicito a la Junta Electoral que tenga por presentado este escrito en tiempo y forma, lo admita y, conforme a su contenido y en ejercicio de las competencias que le son propias a tenor del Reglamento Electoral de la Universidad de León, acuerde lo siguiente:

1º. Habilitar a partir del momento de inicio de la Campaña (las 00:00 horas del día 29.04.2004) y durante toda ella, enlaces desde la página web principal de la Universidad de León (http://www.unileon.es) a las páginas web principales de los distintos Candidatos y, en particular, de quien suscribe, Enrique López González, cuya referencia en Internet es: http://www.elopez.org

2º. Remitir en CD-ROM a la dirección indicada en el encabezamiento de este los listados organizados por áreas, centros y categorías (Profesores, Alumnos, Pas, por áreas, departamentos y centros), incluyendo especialmente y como dato imprescindible la dirección de correo electrónico de los Electores.

3º. Habilitar un crédito (no ampliable) de 12.000 €uros por Candidato, para atender los gastos ordinarios que genere la Campaña Electoral. Dicho crédito lo ejecutarán los distintos Candidatos una vez finalizada la Campaña Electoral y contra la presentación de las preceptivas facturas con arreglo a los conceptos expresados en el cuerpo de este escrito.

4º. Notificarme expresamente y con carácter inmediato, en la citada dirección, todo tipo acuerdo, decisión o resolución que la Junta Electoral haya adoptado o que en el futuro adopte en cuanto a la interpretación y aplicación de las normas del Reglamento Electoral o a la suplencia de lagunas o deficiencias que se apreciaran.

5º. Requerir a la Junta Electoral para que extreme su rigor a la hora de cumplir y hacer cumplir los postulados de igualdad y pluralidad que deben presidir todo proceso electoral, propiciando el establecimiento y mantenimiento de unas condiciones objetivas de igualdad y que permitan a todos los Candidatos la libre emisión de sus opiniones y propuestas electorales.


En León, a 16 de Abril de 2004.
Fdo.:
Enrique López González



A LA JUNTA ELECTORAL
DE LA UNIVERSIDAD DE LEÓN
Pabellón de Gobierno – Secretaría General
Avenida de la Facultad, 25 – 24071 LEÓN

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Tira y afloja
La bandera y la ley
Consejo de Estudiantes

Tira y afloja

La presentes elecciones electorales han estado y están siendo presididas por tres factores:

1
La improvisación y la sorpresa. Improvisación en las formas, aprobar el calendario, el reglamento, la convocatoria y la composición de la Junta Electoral (!) en el mismo día y en el mismo acto. Y sorpresa, sin duda, por las intenciones manifiestas de uno de los candidatos de concurrir en solitario a la convocatoria.

2
Adentrarse en un proceso electoral con la improvisación como divisa, de lo que da buena cuenta las lagunas del Reglamento electoral y el mal estado de la infraestructuras de comunicación de la universidad. De esto último da buena cuenta el foro alquilado a un proveedor externo, con publicidad de lencería incluida, de uno de los candidatos, el mismo que exhibe, sin ruborizarse, un suculento bodrio por página web, cúspide del desprecio a los usuarios de las nuevas tecnologías.

3
El menosprecio del proceso electoral y su importancia, que es el menosprecio de las costumbres y hábitos democráticos, al no realizar campaña de difusión para preparar e informar debidamente a la comunidad universitaria. Asunto que se explica bien si se acepta la hipótesis de que la baja participación convenía a uno de los candidatos.

Un cúmulo de improvisaciones que han dado lugar a rifirrafe, a un tira y afloja de documentos y peticiones entre esta candidatura y la Junta Electoral. Trasiego de documentos que bien pudieron haberse evitado con una adecuada preparación de la consulta electoral, como es preceptivo.

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La bandera y la ley
19 abril 2004

A propósito de la posición adoptada por este candidato, de sobra conocida, sobre la bandera de León y la conveniencia, por cortesía, por que la Ley obliga a ello y porque es un derecho de la Universidad sentirse orgullosa de la enseña donde tiene su sede, remitimos a quien quiera saberlo, que en declaraciones de Dª Luisa Fernanda Rubí, expresidenta del Congreso de los Diputados, realizadas al Diario de León el 14 de enero de 2004 afirmó:

«La Constitutción y las leyes determinan cuáles son los simbolos que deben estar en los edificios oficiales, que no son otros que la enseña nacional, la de la comunidad autónoma y las del municipio en el que radique el edificio institucional»
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Consejo de Estudiantes
19 abril 2004

Debiera el Consejo de Estudiantes delimitar más claramente su independencia del Rector en Funciones y evitar emitir juicios de valor en nombre de los estudiantes. De tener una opinión sobre el candidato preferido, a la que tienen derecho en tanto Consejo de Estudiantes, debieran observar en todo momento que hablan en nombre del órgano al que pertenecen y acreditar, efectivamente, que hablan en nombre del mismo y, por consiguiente, abstenerse de suplantar la libertad de juicio y criterio del conjunto del alumnado al que de ninguna manera han consultado.

Las normas electorales no eximen a nadie de su cumplimiento y la tentación de poner el Consejo de Estudiantes al servicio del Rector en funciones y uno de los candidatos, debe ser descartada. Lo dejamos dicho y anunciamos que estamos y estaremos muy atentos a todos sus actos y manifestaciones.
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NOTA: La Coccinella Septempunctata
(en León la llamamos sananica) es el acorazado de los coleópteros, terror de los pulgones, benefactora y amable.
ENRIQUE LÓPEZ • ELECCIONES RECTOR 2004 · tel 987 29 1742 · fax 987 29 1742
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